El eritema nodoso, es un tipo característico de lesión de la piel que consiste en la presencia de nódulos dolorosos que presentan signos inflamatorios (enrojecimiento y aumento de temperatura) y afectan predominantemente a la zona pretibial (delante de la tibia), en las extremidades inferiores, aunque puede tener otras localizaciones. Las lesiones suelen desaparecer en un plazo de entre 1 y 3 semanas.
Pueden existir diferentes síntomas asociados, los más frecuentes son dolores articulares, malestar general, fiebre, cansancio y dolor de cabeza.

Erythema nodoso en una persona que ha tenido amigdalitis.
Aunque existen gran número de enfermedades que pueden producir este cuadro, en cerca del 50% de los casos el origen del proceso es desconocido. Entre las causas más frecuentemente implicadas en su aparición, se pueden citar las enfermedades infecciosas, como la tuberculosis, la amigdalitis estreptococica, la hepatitis B o la mononucleosis infecciosa, numerosos medicamentos como las sulfamidas, penicilina, ampicilina y codeína, procesos autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico y diferentes enfermedades malignas como el linfoma y la leucemia.[1]
El tratamiento, no es específico, consiste en medidas generales y en tratar la enfermedad desencadenante si se detecta alguna.
Leyenda
- ↑ Fisterra (ed.): «Guías clínicas 2005, Eritema Nodoso.» (2005). Consultado el 11-11-2009.
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