La retinopatía hipertensiva es un conjunto de lesiones que ocurren en la retina, como consecuencia de la elevación mantenida de las cifras de presión arterial.[1] Estas lesiones pueden tener consecuencias graves, como disminución severa de la capacidad visual en las fases avanzadas, sobre todo cuando se afecta la mácula.[2]
La retina es la porción más interna de la pared del ojo, donde se encuentran las células sensibles a la luz. La mácula es una pequeña zona de la retina muy importante por su alta sensibilidad. Gracias a la mácula somos por ejemplo capaces de distinguir los rasgos característicos de la cara de una persona cuando la vemos a unos metros de distancia.
Índice
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Principales lesiones
- Disminución del calibre de las arterias.
- Formación de pequeñas dilataciones en las arterias que se llaman microaneurismas.
- Presencia de hemorragias por roturas de vasos sanguíneos.
- Formación de exudados que pueden ser duros o algodonosos.
- Edema de papila.
Síntomas
Lo más frecuente es que no existan síntomas y el cuadro se detecte en un examen del ojo, pero en las fases avanzadas, puede existir una pérdida importante de la capacidad visual.
Tratamiento y cura
La parte fundamental del tratamiento consiste en un control adecuado de las cifras de presión arterial, para evitar la progresión de la enfermedad.
Leyenda
- ↑ Demetrio Pita Salorio: Diccionario terminológico de oftalmología, 2009. Consultado el 13-1-2010
- ↑ Jack J. Kanski: Oftalmología clínica, 5ª edición, 2004, ISBN 978-84-8174-758-4. Consultado el 13-1-2010
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