La alfalfa, cuyo nombre científico es Medicago sativa, es una especie de planta herbácea perteneciente a la familia de las fabáceas.
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Descripción
Es una planta utilizada como forraje, y que pertenece a la familia de las leguminosas. Tiene un ciclo vital de entre cinco y doce años, dependiendo de la variedad utilizada, así como el clima; en condiciones benignas puede llegar a veinte años.[1] Llega a alcanzar una altura de 1 metro, desarrollando densas agrupaciones de pequeñas flores púrpuras. Sus raíces suelen ser muy profundas, pudiendo medir hasta 4,5 metros. De esta manera, la planta es especialmente resistente a la sequía. Tiene un genoma tetraploide.[2]

Medicago sativa
Es una especie que exhibe autotoxicidad, por lo que es difícil para su semilla crecer en estándes existentes de alfalfa.[3] Así, se recomienda que los alfalfares sean rotados con otras especies (por ejemplo, maíz, trigo) antes de resembrar.[4]
Historia
La alfalfa procede de Irán, donde probablemente fue adoptada para el uso por parte del humano durante la Edad del bronce para alimentar a los caballos procedentes de Asia Central.[5] [4] Según Plinio el Viejo, fue introducida en Grecia alrededor del 490 a. C., durante la Primera Guerra Médica,[6] posiblemente en forma de semillas llegadas con el forraje de la caballería persa. Pasó a ser un cultivo habitual destinado a la alimentación de los caballos.[7] [8] [9] El humano puede ingerirla como brotes en ensaladas y sandwiches.[10] [11] A Como todas las leguminosas, sus raíces poseen nódulos conteniendo las bacterias Sinorhizobium meliloti, con habilidad de fijar nitrógeno, produciendo alimento alto-proteico, sin importar el nitrógeno disponible en el suelo.[12] Su habilidad fijadora de nitrógeno (incrementando el N del suelo) y su uso como forraje animal mejora la eficiencia de la agricultura.[13] [14]
Principios activos
- Sales minerales en especial calcio, potasio, hierro y fósforo.
- Gran cantidad de aminoácidos.
- Betacaroteno y vitaminas C, D, E y K.
- En brotes contiene: Vitamina A, B-complex, B12, C, D, E, G, K, fósforo y hierro
Propiedades medicinales
- Por la cantidad de minerales, vitaminas y aminoácidos se emplea para combatir la anemia y como suplemento alimenticio.
- Por su contenido de vitamina D y calcio ayuda en caso de artritis y artrosis.
Se utiliza la hoja. Tiene cualidades nutritivas excepcionales. Contiene más proteinas que la mayor parte de los vegetales. Es también rica en Vitamina A, y minerales derivados. Contiene cantidades poco usuales de Vitamina K (necesaria para coagular la sangre.[15] Se recomienda el consumo de una copa de extracto de alfalfa por lo menos una vez por semana, para el tratamiento de la debilidad en ancianos y jóvenes con anemia, combinada con una almentación rica en nutrientes que incluya la leche hortalizas como el tomate, paico (Chenopodium ambrosioides), cereales y leguminosas.[16]
La alfalfa contiene 8 enzimas esenciales que ayudan a disolver, oxidar y transformar los almidones, las proteinas y las grasas, siendo por lo tanto un digestivo y estimulante estomacal. Tomada regularmente, la alfalfa puede ayudar a curar úlceras pépticas.
La alfalfa puede ser tomada en infusión aunque para obtener beneficios máximos, se bebe el jugo, que debe ser procesado de hojas frescas y tiernas, de alli su nombre de "retoño". El jugo de alfalfa es bueno mezclarlo con jugos de otros vegetales, y se obtiene una buena infusión mezclando alfalfa con menta (Mentha viridis).
Luego de un proceso de purga para eliminación de bichos, se recomienda el fortalecimiento del organismo, tomando jugo de alfalfa y caldo de gallina de campo.[17
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