La angina de Vincent o gingivitis ulcerativa/ulcerosa necrotizante es una infección polimicrobial de las encías y las papilas interdentales, que produce inflamación, sangramiento y tejido ulceroso y necrótico acompañado por fiebre, amigdalitis, linfadenopatía y halitosis. El término, también conocido como angina de Plaut-Vincent recibe el nombre de boca de trinchera probablemente por razón de los soldados de la Primera Guerra Mundial quienes frecuentemente padecían del trastorno.[1] El epónimo proviene del médico francés Jean Hyacinthe Vincent (1862-1950).
Índice
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Etiología
Los principales organismos causantes de la angina de Vincent incluyen bacterias anaerobias como Bacteroides y Fusobacterium,[2] así como las espiroquetas (Borrelia y Treponema). La infección se implanta por razón de una sobrepoblación de microorganismos debido a una variedad de razones, incluyendo una mala higiene, dieta, estilo de vida, el tabaquismo y otras infecciones pre-existentes. La enfermedad es más frecuente en la población joven.
Tratamiento y cura
El tratamiento incluye la reducción de la cantidad de microorganismos bucales por medio de la limpieza oral, el uso enjuagues de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), agua salada y otros enjuagues bucales y el desbridamiento de tejido necrótico.[3] En ciertos casos se usan antibióticos como la penicilina, clorhexidina o metronidazol. La asistencia de un odontólogo ayudará con el tratamiento, en especial en casos recurrentes y complicados y aquellos que no responden a la terapia antimicrobiana.
Pronóstico
Sin tratamiento, la infección conllevará a una veloz destrucción del Periodonto y se puede dispersas causando necrosis y estomatitis de tejidos circunvecinos, incluyendo las mejillas, labios o incluso el hueso de la mandíbula. Este tipo de infecciones son más frecuentes en individuos con un sistema inmune deprimido. A menudo, los casos se vuelven más graves, causando tromboflebitis y shock séptico.[2]
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