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EPIVIR 10MG/ML 240ML SOLUCION ORAL

EPIVIR 10MG/ML 240ML SOLUCION ORAL


Información completa del medicamento:

Datos generales del medicamento

Principio activo: 3TC
Código Nacional: 675892
Código Registro: 96015002
Nombre de presentación: EPIVIR 10MG/ML 240ML SOLUCION ORAL
Laboratorio: GLAXO GROUP LTD.
Fecha de autorización: 1996-11-01
Estado: Autorizado
Fecha de estado: 1996-11-01

Lease toda la información del prospecto detalladamente antes de empezar a tomar el medicamento.

  • Si tiene alguna duda, consulte a su farmacéutico o médico, esta información en ningún momento sustituye la consulta profesional.
  • Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado en este prospecto, informe a su farmacéutico o médico.
  • Este medicamento se le ha recetado a usted personalmente y no debe dárselo a otras personas aunque tengan los mismos síntomas, ya que puede perjudicarles.

Prospecto del medicamento


Toda la información del medicamento:

NOMBRE DEL MEDICAMENTO | COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA | FORMA FARMACÉUTICA | DATOS CLÍNICOS | PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS | DATOS FARMACÉUTICOS | TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | NÚMERO(S) DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | FECHA DE LA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA AUTORIZACIÓN | FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO |


FICHA TÉCNICA O RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO

1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO


Epivir 150 mg comprimidos recubiertos con película

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA


Cada comprimido recubierto con película contiene 150 mg de lamivudina.
Para consultar la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.

3. FORMA FARMACÉUTICA


Comprimido recubierto con película.

Comprimido blanco, con forma de rombo, ranurado, grabado en las dos caras con «GX CJ7».

4. DATOS CLÍNICOS


4.1 Indicaciones terapéuticas

Epivir está indicado en terapia de combinación antirretroviral para el tratamiento de adultos y niños
infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

4.2 Posología y forma de administración

La terapia deberá iniciarse por un médico con experiencia en el tratamiento de la infección por VIH.
Epivir puede administrarse con o sin alimentos.

Adultos y adolescentes mayores de 12 años de edad: la dosis recomendada de Epivir es 300 mg al día.
Esta dosis puede administrarse como 150 mg dos veces al día o como 300 mg una vez al día (ver apartado 4.4). El comprimido de 300 mg solo es adecuado para la pauta de una vez al día.

Los pacientes que se cambian a la pauta de una vez al día deberían tomar 150 mg dos veces al día y
cambiar a 300 mg una vez al día la mañana siguiente. Cuando se prefiere una pauta de una vez al día
por la noche, debería tomar 150 mg de Epivir sólo en la primera mañana, seguido de 300 mg por la
noche. Cuando se vuelve al régimen de dos veces al día los pacientes deberían completar los días de
tratamiento y comenzar con 150 mg dos veces al día la mañana siguiente.

Niños (menores de 12 años):

Se recomienda la administración de Epivir comprimidos en función de grupos de peso ya que una
dosis tan precisa no puede conseguirse con esta formulación. Este regimen de dosificación para
pacientes pediátricos entre 14-30 kg se basa principalmente en modelos farmacocinéticos, con datos de
apoyo de ensayos clínicos.

Niños de al menos 30 kg de peso: debe tomarse la dosis de adultos de 150 mg dos veces al día.

Niños de peso entre 21 kg y 30 kg: la dosis recomendada de Epivir (150 mg) es medio comprimido por
la mañana y un comprimido entero por la noche.
Niños de peso entre 14 kg y 21 kg: la dosis de Epivir (150 mg) es medio comprimido dos veces al día.

Epivir también se encuentra disponible como una solución oral para niños mayores de tres meses y
que pesen menos de 14 kg o para pacientes que no puedan tragar los comprimidos.

2
Menores de tres meses de edad: los datos disponibles limitados son insuficientes para proponer
recomendaciones posológicas específicas (ver apartado 5.2).

Alteración renal: Las concentraciones de lamivudina aumentan en pacientes con alteración renal
moderada a grave, debido a una disminución del aclaramiento. Se debe, por tanto, ajustar la dosis,
utilizando la presentación en forma de solución oral de Epivir para pacientes cuyo aclaramiento de
creatinina es inferior a 30 ml/min (ver tablas).

Recomendaciones de posología – Adultos y adolescentes de al menos 30 kg de peso :

Aclaramiento de Primera dosis Dosis de mantenimiento
creatinina
(ml/min)
>50 150 mg 150 mg dos veces al día
30-<50 150 mg 150 mg una vez al día <30 Cuando se necesiten dosis menores de 150 mg, se recomienda el uso de

No se dispone de datos acerca del uso de lamivudina en niños con alteración renal. Asumiendo que el
aclaramiento de creatinina y el aclaramiento de lamivudina se correlacionan de forma parecida en
niños y adultos, se recomienda que la posología para niños con alteración renal sea reducida en
función de su aclaramiento de creatinina en la misma proporción que en adultos.

Recomendaciones de posología – Niños de al menos 3 meses y que pesan menos de 30 kg :

Aclaramiento de Primera dosis Dosis de mantenimiento
creatinina
(ml/min)
50 4 mg/kg 4 mg/kg dos veces al día
30 a <50 4 mg/kg 4 mg/kg una vez al día 15 a <30 4 mg/kg 2,6 mg/kg una vez al día 5 a <15 4 mg/kg 1,3 mg/kg una vez al día <5 1,3 mg/kg 0,7 mg/kg una vez al día

Alteración hepática: Los datos obtenidos en pacientes con alteración hepática moderada a grave
demuestran que la farmacocinética de lamivudina no se ve afectada de forma significativa por la
disfunción hepática. Según estos datos, no es necesario ajustar la dosis en pacientes con alteración
hepática moderada o grave a menos que esté acompañada de alteración renal.

4.3 Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.

4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo

No se recomienda el uso de Epivir como monoterapia.

Alteración renal: En pacientes con alteración renal moderada a grave, la semivida plasmática terminal
de lamivudina aumenta, debido a una disminución del aclaramiento, por consiguiente, la dosis deberá
ajustarse (ver apartado 4.2).

Terapia triple con nucleósidos: Ha habido informes de una elevada tasa de fallo virológico y de
aparición de resistencias en una fase temprana cuando lamivudina se combinaba con tenofovir
disoproxil fumarato y abacavir, así como con tenofovir disoproxil fumarato y didanosina en un
régimen de una vez al día.

Infecciones oportunistas: Los pacientes que reciben Epivir o cualquier otra terapia antirretroviral
pueden continuar desarrollando infecciones oportunistas y otras complicaciones de la infección por
VIH y, por consiguiente, deberán permanecer bajo estrecha observación clínica por médicos
experimentados en el tratamiento de pacientes con enfermedades asociadas al VIH.

Transmisión de VIH: Deberá informarse a los pacientes que el tratamiento antirretroviral actual,
incluyendo Epivir, no ha demostrado prevenir el riesgo de transmisión del VIH a otras personas por
contacto sexual o contaminación con sangre. Deberá continuarse tomando las precauciones
apropiadas.

Pancreatitis: Raramente han aparecido casos de pancreatitis. Sin embargo, no está claro si estos casos
se debieron al tratamiento antirretroviral o a la enfermedad por VIH subyacente. El tratamiento con
Epivir deberá interrumpirse inmediatamente si aparecen signos clínicos, síntomas o anormalidades de
laboratorio indicativos de pancreatitis.

Acidosis láctica: con el uso de análogos de nucleósidos se ha comunicado la aparición de acidosis
láctica generalmente asociada a hepatomegalia y esteatosis hepática. Los síntomas iniciales
(hiperlactatemia sintomática) incluyen síntomas digestivos benignos (náuseas, vómitos y dolor
abdominal), malestar inespecífico, pérdida de apetito, pérdida de peso, síntomas respiratorios
(respiración rápida y/o profunda) o síntomas neurológicos (incluyendo debilidad motora).

La acidosis láctica es causa de una elevada mortalidad y puede estar asociada a pancreatitis, fallo
hepático o fallo renal.

La acidosis láctica generalmente aparece después de unos pocos o varios meses de tratamiento.

El tratamiento con análogos de nucleósidos debe interrumpirse si aparece hiperlactatemia sintomática
y acidosis metabólica/láctica, hepatomegalia progresiva o una elevación rápida de los niveles de
aminotransferasas.

Deberá tenerse precaución cuando se administren análogos de nucleósidos a pacientes (en especial,
mujeres obesas) con hepatomegalia, hepatitis u otros factores de riesgo conocidos de enfermedad
hepática y esteatosis hepática (incluyendo determinados medicamentos y alcohol). Los pacientes con
hepatitis C concomitante y tratados con interferón alfa y ribavirina pueden constituir un grupo de
riesgo especial.

Los pacientes que tienen un riesgo mayor deberán ser vigilados estrechamente.

Disfunción mitocondrial: Se ha demostrado in vitro e in vivo que los análogos de nucleótido y de
nucleósido causan un grado variable de daño mitocondrial. Ha habido informes de disfunción
mitocondrial en bebés VIH negativo expuestos in utero y/o post-parto a análogos de nucleósido. Los
principales acontecimientos adversos notificados son trastornos hematológicos (anemia, neutropenia),
trastornos metabólicos (hiperlactatemia, hiperlipasemia). Estos acontecimientos son a menudo
transitorios. Se han notificado algunos trastornos neurológicos de aparición tardía (hipertonía,
convulsión, comportamiento anormal). Actualmente no se sabe si los trastornos neurológicos son
transitorios o permanentes. Cualquier niño expuesto in utero a análogos de nucleótido o de nucleósido,
incluso los niños VIH negativo, debe someterse a un seguimiento clínico y de laboratorio, y en caso de
signos o síntomas relevantes debe ser minuciosamente investigada una posible disfunción
mitocondrial. Estos hallazgos no afectan a las recomendaciones actuales nacionales para utilizar
tratamiento antirretroviral en mujeres embarazadas para prevenir la transmisión vertical del VIH.

Lipodistrofia: La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con una redistribución de la grasa
corporal (lipodistrofia) en pacientes con infección por VIH. Actualmente se desconocen las
consecuencias de estos acontecimientos a largo plazo. El conocimiento sobre el mecanismo es
incompleto. Se han propuesto como hipótesis una posible conexión entre lipomatosis visceral y el
tratamiento con inhibidores de la proteasa (IPs) y entre lipoatrofia y el tratamiento con inhibidores de
la transcriptasa inversa análogos de nucleósidos (INTI). Se ha relacionado un mayor riesgo de
lipodistrofia con factores del individuo tales como la edad avanzada, y con factores relacionados con
el fármaco tales como una larga duración del tratamiento antirretroviral, y trastornos metabólicos
asociados. El examen clínico debe incluir una evaluación de los signos físicos de redistribución de la
grasa. Se deben tener en cuenta los niveles de lípidos en suero y de glucosa en sangre, en condiciones
de ayuno. Los trastornos lipídicos deben tratarse como se considere clínicamente apropiado (ver apartado 4.8).

Síndrome de Reconstitución Inmune: Cuando se instaura una terapia antirretroviral combinada, en
pacientes infectados por VIH con deficiencia inmune grave, puede aparecer una respuesta inflamatoria
frente a patógenos oportunistas latentes o asintomáticos y provocar situaciones clínicas graves, o un
empeoramiento de los síntomas. Normalmente, estas reacciones se han observado en las primeras
semanas o meses después del inicio de la terapia antirretroviral combinada. Algunos ejemplos
relevantes de estas reacciones son, retinitis por citomegalovirus, infecciones micobacterianas
generalizadas y/o localizadas, y neumonía por Pneumocystis carinii. Se debe evaluar cualquier
síntoma inflamatorio y establecer un tratamiento cuando sea necesario.

Enfermedad hepática: Si se utiliza lamivudina concomitantemente para el tratamiento del VIH y de la
hepatitis B, información adicional relacionada con el empleo de lamivudina en el tratamiento de la
infección por el virus de la hepatitis B está disponible en la Ficha técnica de Zeffix.

Los pacientes con hepatitis B o C crónica tratados con terapia antirretrovírica combinada tienen un
mayor riesgo de reacciones adversas hepáticas graves y potencialmente mortales. En caso de
tratamiento antivírico concomitante para hepatitis B o C, por favor consúltese también la información
relevante del producto para estos fármacos.

Si se interrumpe el tratamiento con Epivir en pacientes co-infectados por el virus de la hepatitis B, se
recomienda realizar un seguimiento periódico de las pruebas de función hepática y de los marcadores
de la replicación del VHB de acuerdo a la práctica clínica habitual, ya que la retirada de lamivudina
puede dar lugar a una exacerbación aguda de la hepatitis (véase la Ficha técnica de Zeffix).

En pacientes con disfunción hepática preexistente, incluyendo hepatitis crónica activa, existe un
incremento en la frecuencia de anormalidades de la función hepática durante el tratamiento
antirretroviral combinado, y deberían ser controlados de acuerdo con la práctica clínica habitual. Si
existe evidencia de empeoramiento de la enfermedad hepática en estos pacientes, se debe considerar la
interrupción o suspensión del tratamiento (ver apartado 4.8).

Osteonecrosis: se han notificado casos de osteonecrosis, especialmente en pacientes con infección
avanzada por VIH y/o exposición prolongada al tratamiento antirretroviral combinado (TARC),
aunque se considera que la etiología es multifactorial (incluyendo uso de corticoesteroides, consumo
de alcohol, inmunodepresión grave, índice de masa corporal elevado). Se debe aconsejar a los
pacientes que consulten al médico si experimentan molestias o dolor articular, rigidez articular o
dificultad para moverse.

4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción

Los estudios de interacción sólo se han realizado en adultos.

Lamivudina puede inhibir la fosforilación intracelular de zalcitabina cuando ambos medicamentos se
utilizan al mismo tiempo. Por lo tanto no se recomienda la utilización de Epivir en combinación con
zalcitabina.

No se recomienda la administración conjunta de lamivudina con foscarnet o ganciclovir por vía
intravenosa.

La probabilidad de aparición de interacciones metabólicas es baja, debido al limitado metabolismo, la
baja unión a proteínas plasmáticas y al aclaramiento renal casi total.

La administración de 160 mg de trimetoprima/800 mg de sulfametoxazol da lugar a un aumento en un
40 % de la exposición a lamivudina, debido al componente trimetoprima; el componente
sulfametoxazol no interaccionó. No obstante, a menos que el paciente tenga una alteración renal, no es
necesario ajustar la dosis de lamivudina (ver apartado 4.2). Lamivudina carece de efecto sobre la
farmacocinética de trimetoprima o sulfametoxazol. Cuando la administración concomitante está
justificada, los pacientes deberán ser vigilados clínicamente. Debe evitarse la administración de
lamivudina con dosis elevadas de cotrimoxazol para el tratamiento de neumonía por Pneumocystis
carinii (NPC) y toxoplasmosis.

Deberá considerarse la posibilidad de interacciones con con otros medicamentos administrados
concurrentemente, particularmente cuando la principal vía de eliminación sea la secreción renal activa
vía el sistema de transporte catiónico orgánico, por ej. trimetoprima. con otros medicamentos (por ej.
ranitidina, cimetidina) se eliminan solamente en parte por este mecanismo, no mostrando interaccionar
con lamivudina. Los análogos de los nucleósidos (por ej. didanosina y zalcitabina) como zidovudina,
no se eliminan por este mecanismo, siendo improbable que interaccionen con lamivudina.

Se observó un modesto incremento de la Cmáx (28 %) de zidovudina cuando se administró con
lamivudina, no obstante la exposición general (AUC) no se modifica significativamente. Zidovudina
no tiene efecto alguno sobre la farmacocinética de lamivudina (ver apartado 5.2).

En el metabolismo de lamivudina no interviene CYP3A, siendo improbable que haya interacciones
con con otros medicamentos metabolizados por este sistema (por ej. IPs).

4.6 Embarazo y lactancia

Embarazo: No se ha determinado la seguridad de lamivudina en el embarazo en humanos. Los
estudios de reproducción con animales no han mostrado evidencia de teratogenicidad y mostraron la
ausencia de efecto sobre la fertilidad en machos o hembras. Lamivudina induce la muerte precoz de
los embriones cuando se administra a conejas preñadas, con niveles de exposición comparables a los
alcanzados en el hombre. En seres humanos, conforme a la transmisión pasiva de lamivudina a través
de la placenta, las concentraciones de lamivudina en suero de bebés al nacer fueron similares a las
alcanzadas en suero materno y de cordón umbilical en el parto.

Aunque los estudios de reproducción con animales no siempre predicen la respuesta en humanos, no
se recomienda la administración durante los tres primeros meses de embarazo.

Lactancia: Después de administrarse por vía oral, lamivudina se excretó en leche materna en
concentraciones similares a las halladas en suero. Como lamivudina y el virus pasan a la leche
materna, se recomienda que las madres que toman Epivir no amamanten a sus niños. Se recomienda
que las mujeres infectadas por el VIH no amamanten a sus niños bajo ninguna circunstancia, a fin de
evitar la transmisión del VIH.

4.7 Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas

No se han realizado estudios de los efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas.

4.8 Reacciones adversas

Se han comunicado las siguientes reacciones adversas durante el tratamiento de la enfermedad causada
por VIH con Epivir.

A continuación se presentan las reacciones adversas consideradas al menos posiblemente relacionadas
con el tratamiento, clasificadas por sistema corporal, órgano y frecuencia absoluta. Las frecuencias se
definen como muy frecuentes (>1/10), frecuentes (>1/100, <1/10), poco frecuentes (>1/1.000, <1/100), raras (>1/10.000, <1/1.000), muy raras (<1/10.000). Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada intervalo de frecuencia.

Trastornos de la sangre y del sistema linfático
Poco frecuentes: Neutropenia y anemia (ambas ocasionalmente graves), trombocitopenia
Muy raras: Aplasia eritrocitaria pura

Trastornos del sistema nervioso
Frecuentes: Dolor de cabeza, insomnio
Muy raras: neuropatía periférica (o parestesia)
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Frecuentes: Tos, síntomas nasales

Trastornos gastrointestinales
Frecuentes: náuseas, vómitos, dolor o calambres abdominales, diarrea
Raras: Pancreatitis. Aumento de la amilasa en suero.

Trastornos hepatobiliares
Poco frecuentes: Aumentos transitorios de las enzimas hepáticas (AST, ALT)
Raras: Hepatitis

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Frecuentes: Erupción, alopecia

Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Poco frecuentes: Artralgia, alteraciones musculares
Raras: Rabdomiolisis

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Frecuentes: Fatiga, letargo, fiebre

Con el uso de análogos de nucleósidos se ha comunicado la aparición de casos de acidosis láctica, a
veces fatales, generalmente asociada a hepatomegalia y esteatosis hepática graves (ver apartado 4.4).

La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con una redistribución de la grasa corporal
(lipodistrofia) en pacientes VIH, que incluye pérdida de grasa subcutánea periférica y facial, aumento
de la grasa intra-abdominal y visceral, hipertrofia de las mamas y acumulación de la grasa
dorsocervical (joroba de búfalo).

La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con anomalías metabólicas tales como
hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, resistencia a la insulina, hiperglucemia e hiperlactacidemia
(ver apartado 4.4).

Al inicio de la terapia antirretroviral combinada, en los pacientes infectados por VIH con deficiencia
inmune grave, puede aparecer una respuesta inflamatoria frente a infecciones oportunistas latentes o
asintomáticas (ver apartado 4.4).

Se han notificado casos de osteonecrosis, especialmente en pacientes con factores de riesgo
generalmente reconocidos, enfermedad avanzada por VIH o exposición prolongada al tratamiento
antirretroviral combinado (TARC). Se desconoce la frecuencia de esta reacción adversa (ver apartado
4.4).

4.9 Sobredosis

La administración, en estudios de toxicidad aguda con animales, de dosis muy elevadas de lamivudina
no causó toxicidad en órgano alguno. Se dispone de datos limitados sobre las consecuencias de la
ingestión de sobredosis agudas en humanos. No hubo fallecimientos y los pacientes se recuperaron.
No se han identificado síntomas o signos específicos después de tal sobredosis.

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En caso de sobredosis, se vigilará al paciente y se aplicará el tratamiento de soporte estándar que se
requiera. Ya que lamivudina es dializable, puede emplearse una hemodiálisis continua para el
tratamiento de la sobredosificación, aunque ello no se ha estudiado.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS DE ESTE MEDICAMENTO


5.1 Propiedades farmacodinámicas

Grupo farmacoterapéutico: análogo de nucleósido, código ATC – J05A F05.

Lamivudina es un análogo de nucleósidos que tiene actividad frente al virus de la Inmunodeficiencia
Humana (VIH) y el virus de la Hepatitis B (VHB). Es metabolizada intracelularmente a su fracción
activa lamivudina-5′-trifosfato. Su principal mecanismo de acción es como terminador de cadena de la
transcripción inversa viral. El trifosfato presenta actividad inhibidora selectiva frente a la replicación
del VIH-1 y VIH-2 in vitro, también es activo frente a aislados clínicos de VIH resistentes a
zidovudina. Lamivudina en combinación con zidovudina presenta actividad sinérgica anti-VIH frente
a aislados clínicos en cultivo celular.

La resistencia del VIH-1 a lamivudina implica el desarrollo de un cambio de aminoácido en M184V
cerca del centro activo de la transcriptasa inversa viral (TI). Esta variante se produce tanto in vitro
como en pacientes infectados por el VIH-1 tratados con terapia antirretroviral que incluye lamivudina.
Los mutantes M184V presentan una sensibilidad a lamivudina muy reducida y una capacidad
replicativa viral disminuida in vitro. Estudios in vitro indican que los aislados de virus resistentes a
zidovudina pueden convertirse en sensibles a zidovudina cuando adquieren resistencia a lamivudina
simultáneamente. Sin embargo, la relevancia clínica de dichos hallazgos sigue sin estar bien definida.

Los datos in vitro disponibles sugieren que a pesar del desarrollo de la mutación M184V, la
continuación del tratamiento con lamivudina como parte de la terapia antirretroviral puede
proporcionar actividad antirretroviral residual (probablemente debido a alteración de la replicación
viral). No se ha establecido la relevancia clínica de estos hallazgos. De hecho, los datos clínicos
disponibles son muy limitados y no permiten obtener conclusiones fiables al respecto. En cualquier
caso, es preferible una estrategia de inicio de tratamiento con INTI activos que mantener el tratamiento
con lamivudina. Por tanto, a pesar de la aparición de la mutación M184V, la continuación del
tratamiento con lamivudina sólo debe considerarse en los casos en que no se disponga de otros INTI
activos.

La resistencia cruzada conferida por la TI M184V es limitada dentro de la clase de fármacos
antirretrovirales análogos de nucleósidos. Zidovudina y estavudina mantienen su actividad
antirretroviral frente a VIH-1 resistentes a lamivudina. Abacavir mantiene su actividad antirretroviral
frente a VIH-1 resistente a lamivudina únicamente con la mutación M184V. La mutante TI M184V
muestra un descenso <4 veces en la sensibilidad a didanosina y zalcitabina; se desconoce la significación clínica de estos hallazgos. Las pruebas de sensibilidad in vitro no han sido estandarizadas y los resultados pueden variar dependiendo de factores metodológicos.

Lamivudina manifiesta baja citotoxicidad hacia linfocitos de sangre periférica, líneas celulares
conocidas de linfocitos y monocitos-macrófagos, y hacia una gran variedad de células progenitoras de
médula ósea in vitro.

Experiencia clínica:

En ensayos clínicos, lamivudina en combinación con zidovudina ha demostrado una reducción en la
carga viral VIH-1 e incrementos en el recuento de células CD4. Los datos correspondientes a los
parámetros de eficacia indican que lamivudina en combinación con zidovudina, da lugar a una
reducción significativa en el riesgo de progresión de la enfermedad y mortalidad

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Los estudios clínicos evidencian que lamivudina más zidovudina retrasan la aparición de aislados
resistentes a zidovudina en pacientes sin terapia antirretroviral previa.

Lamivudina ha sido extensamente empleada como parte de la terapia combinada antirretroviral junto a
otros agentes antirretrovirales de la misma clase (INTI) o de diferentes clases (IPs, no análogos de
nucleósidos inhibidores de la transcriptasa inversa).

La terapia antirretroviral múltiple que incluye lamivudina se ha mostrada eficaz en pacientes no
tratados previamente con antirretrovirales (naïve) así como en pacientes que presentan virus con las
mutación M184V.

Continúa investigándose la relación entre la sensibilidad del VIH a lamivudina y zidovudina y su
respuesta clínica al tratamiento que contienen lamivudina/zidovudina.

Lamivudina a dosis de 100 mg una vez al día también se ha mostrado eficaz para el tratamiento de
pacientes adultos con infección crónica por el VHB (para detalles de los estudios clínicos, véase la
ficha técnica de Zeffix). Sin embargo, para el tratamiento de la infección por el VIH únicamente ha
mostrado eficacia una dosis diaria de lamivudina de 300 mg (en combinación con otros agentes
antirretrovirales).

No se ha estudiado específicamente lamivudina en pacientes VIH co-infectados con VHB.
Administración una vez al día (300 mg una vez al día): un estudio clínico ha demostrado no-
inferioridad entre las pautas de Epivir una vez al día y Epivir dos veces al día. Estos resultados se
obtuvieron en una población tratada por primera vez, que constaba principalmente de pacientes
infectados por el VIH asintomáticos (estadío A según el CDC).

5.2 Propiedades farmacocinéticas

Absorción: Lamivudina se absorbe bien desde el tracto gastrointestinal y la biodisponibilidad de
lamivudina por vía oral en adultos está normalmente entre 80 % y 85 %. Tras la administración por vía
oral, el tiempo medio (tmáx) hasta las concentraciones séricas máximas (Cmáx) es de
aproximadamente una hora. Según los datos derivados de un estudio en voluntarios sanos, a una dosis
terapéutica de 150 mg dos veces al día, la Cmáx y la Cmin medias (CV) en el estado de equilibrio de
lamivudina en plasma son de 1,2 g/ml (24 %) y 0,09 g/ml (27 %), respectivamente. El AUC medio
(CV) durante un intervalo de dosificación de 12 horas es de 4,7 g.h/ml (18 %). A una dosis
terapéutica de 300 mg una vez al día, la Cmáx y la Cmin medias (CV) en el estado de equilibrio y el
AUC a las 24 horas son de 2,0 g/ml (26 %), 0,04 g/ml (34 %) y 8,9 g.h/ml (21 %),
respectivamente.

El comprimido de 150 mg es bioequivalente y dosis-proprocional al comprimido de 300 mg en lo que
respecta a la AUC, Cmax, y tmax.

La administración de lamivudina con alimentos da lugar a un retraso de la tmáx y a una menor Cmáx
(reducida en un 47 %). No obstante, el grado de absorción de lamivudina (basándose en el AUC) no se
ve afectado.

La coadministración de zidovudina da lugar a un aumento del 13 % de la exposición de zidovudina y a
un aumento del 28 % en los niveles plasmáticos máximos. Se considera que esto carece de
significación para la seguridad del paciente y, por consiguiente, no es necesario ajustar la dosis.

Distribución: Según los estudios realizados por vía intravenosa, el volumen medio de distribución es
1,3 l/kg. La semivida de eliminación observada es 5 a 7 horas. El aclaramiento sistémico medio de
lamivudina es aproximadamente 0,32 l/h/kg, con un aclaramiento predominantemente renal (>70 %)
vía sistema de transporte catiónico orgánico.

Lamivudina presenta una farmacocinética lineal a lo largo del intervalo de dosis terapéuticas y muestra
una unión limitada a la principal proteína plasmática, la albúmina (<16 % - 36 % a albúmina sérica en estudios in vitro).

Los limitados datos de los que se dispone muestran que lamivudina penetra en el sistema nervioso
central y alcanza el líquido cefalorraquídeo (LCR). La relación media LCR/concentración sérica de
lamivudina a las 2-4 horas de la administración oral fue aproximadamente 0,12. El verdadero grado de
penetración o relación con la eficacia clínica es desconocido.

Metabolismo: La fracción activa, lamivudina trifostato intracelular, tiene una semivida terminal
prolongada en la célula (16 a 19 horas) comparada con la semivida plasmática de lamivudina (5 a 7
horas). En 60 voluntarios adultos sanos, Epivir 300 mg una vez al día ha demostrado ser
farmacocinéticamente equivalente en el estado de equilibrio a Epivir 150 mg dos veces al día en lo que
respecta a la AUC24 y Cmax del trifosfato intracelular.

El aclaramiento de lamivudina inalterada tiene lugar predominantemente por excreción renal. La
probabilidad de interacciones metabólicas de lamivudina con con otros medicamentos es baja, debido al
pequeño grado de metabolismo hepático (5-10 %) y a la baja unión a proteínas plasmáticas.

Eliminación: Los estudios realizados con pacientes con alteración renal muestran que la eliminación de
lamivudina se ve afectada por la disfunción renal. El régimen posológico recomendado para pacientes
con aclaramiento de creatinina inferior a 50 ml/min se indica en la sección de posología (ver apartado
4.2).

Una interacción con trimetoprima, un constituyente de cotrimoxazol, causa un aumento del 40 % en la
exposición a lamivudina a dosis terapéuticas. Esto no requiere ajustar la dosis, a menos que el paciente
tenga además una alteración renal (ver secciones 4.5 y 4.2). La administración de cotrimoxazol con
lamivudina a pacientes con alteración renal deberá evaluarse cuidadosamente.

Farmacocinética en niños: En general, la farmacocinética de lamivudina en pacientes pediátricos es
similar a la de adultos. No obstante, la biodisponibilidad absoluta (aproximadamente 55-65 %) se
redujo en pacientes pediátricos menores de 12 años de edad. Además, los valores del aclaramiento
sistémico fueron mayores en los pacientes pediátricos más pequeños y disminuyeron con la edad,
alcanzando los valores de adultos hacia los 12 años de edad. Debido a estas diferencias, la dosis
recomendada de lamivudina en niños (de al menos tres meses y que pesan menos de 30 kg) es
4 mg/kg dos veces al día. Esta dosis alcanzará un AUC0-12 de entre aproximadamente 3.800 y
5.300 ng.h/ml ). Recientes hallazgos indican que la exposición en niños menores de 6 años puede
estar reducida en aproximadamente un 30% comparada con la exposición en otros grupos de edad. Se
están esperando datos adicionales relacionados con este hecho. Los datos actualmente disponibles no
sugieren que lamivudina sea menos eficaz en este grupo de edad.

Se dispone de datos limitados referentes a la farmacocinética en pacientes de menos de tres meses de
edad. En neonatos de una semana de vida, el aclaramiento de lamivudina por vía oral se vio reducido
en comparación con el de pacientes pediátricos, debiéndose probablemente a una función renal
inmadura y a una absorción variable. Por consiguiente, con el fin de que la exposición en adultos y en
pediatría sean similares, la dosis que se recomienda para neonatos es de 4 mg/kg/día. Las
determinaciones de filtración glomerular indican que, para conseguir una exposición similar en niños y
en adultos, la dosis recomendada en niños a partir de las seis semanas de vida, podría ser de
8 mg/kg/día.

Farmacocinética en el embarazo: Después de administrarse por vía oral, la farmacocinética de
lamivudina en el estadio último del embarazo fue similar a la de mujeres no embarazadas.

5.3 Datos preclínicos sobre seguridad

La administración de lamivudina en los estudios de toxicidad con animales a dosis elevadas no se
asoció con toxicidad en ningún órgano principal. Con las dosis más altas, se observaron efectos

10
menores sobre los indicadores de la función hepática y renal, junto a reducciones ocasionales en el
peso del hígado. Los efectos clínicamente importantes apreciados fueron una reducción en el recuento
de eritrocitos y neutropenia.

Lamivudina no fue mutagénica en los ensayos con bacterias pero, como muchos análogos de
nucleósidos, mostró actividad en un ensayo citogenético in vitro y en el ensayo de linfoma en ratón.
Lamivudina no fue genotóxica in vivo a dosis que dieron lugar a concentraciones plasmáticas de
alrededor de 40-50 veces más elevadas que los niveles plasmáticos clínicos previstos. Como la
actividad mutagénica in vitro de lamivudina no pudo confirmarse en las pruebas in vivo, se concluye
que lamivudina no constituiría un riesgo de aparición de genotoxicidad en pacientes sometidos a
tratamiento.

En un estudio de genotoxicidad transplacentaria realizado en monos se comparó zidovudina
administrada sola con zidovudina combinada con lamivudina, con exposiciones equivalentes a las
humanas. Este estudio demostró que los fetos expuestos in utero a la combinación mantuvieron un
nivel más elevado de incorporación del análogo de nucleósido al ADN en múltiples órganos fetales, y
mostró evidencias de un mayor acortamiento de los telómeros que aquellos expuestos a la zidovudina
sola. No está clara la significación clínica de estos hallazgos.

Los resultados de los estudios de carcinogenicidad a largo plazo realizados con ratas y ratones
mostraron la ausencia de potencial carcinogénico relevante para el hombre.

6. DATOS FARMACÉUTICOS


6.1 Lista de excipientes

Núcleo del comprimido:
Celulosa microcristalina (E460),
Carboximetilalmidón sódico,
Estearato de magnesio

Cubierta pelicular:
Hipromelosa (E464),
Dióxido de titanio (E171),
Macrogol,
Polisorbato 80

6.2 Incompatibilidades

No aplicable.

6.3 Periodo de validez

Frascos de PEAD (polietileno de alta densidad): 5 años

Blíster PCV/lámina de aluminio 2 años

6.4 Precauciones especiales de conservación

No conservar a temperatura superior a 30ºC.

6.5 Naturaleza y contenido del envase

Frascos de polietileno de alta densidad (PEAD) con un cierre a prueba de niños o blísteres de
PVC/lámina de aluminio, ambos conteniendo 60 comprimidos.

6.6 Precauciones especiales de eliminación

Ninguna especial.

7. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


Glaxo Group Limited
Greenford Road
Greenford
Middlesex UB6 0NN
Reino Unido.

8. NÚMERO DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


EU/1/96/015/001 (Frascos)
EU/1/96/015/004 (Blíster)

9. FECHA DE LA PRIMERA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA
AUTORIZACIÓN


Fecha de la primera autorización: 8 de agosto 1996
Fecha de la revalidación: 28 julio 2006

10. FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO


La información detallada de este medicamento está disponible en la pagina web de la Agencia Europea
de Medicamentos (EMEA) https://www.emea.europa.eu

1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO


Epivir 10 mg/ml solución oral

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA


Cada ml de solución oral contiene 10 mg de lamivudina.

Excipientes:
Sacarosa 20 % (3g/15 ml)
Parahidroxibenzoato de metilo
Parahidroxibenzoato de propilo

Para consultar la lista completa de excipientes, ver sección 6.1

3. FORMA FARMACÉUTICA


Solución oral.

Solución transparente que varía de incolora a color amarillo pálido.

4. DATOS CLÍNICOS


4.1 Indicaciones terapéuticas

Epivir está indicado en terapia de combinación antirretroviral para el tratamiento de adultos y niños
infectados por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

4.2 Posología y forma de administración

La terapia deberá iniciarse por un médico con experiencia en el tratamiento de la infección por el VIH.

Adultos y adolescentes mayores de 12 años de edad: la dosis recomendada de Epivir es de 300 mg al
día. Esta dosis puede administrarse como 150 mg (15 ml) dos veces al día o como 300 mg (30 ml) una
vez al día (ver apartado 4.4).

Los pacientes que se cambian a la pauta de una vez al día deberían tomar 150 mg (15 ml) dos veces al
día y cambiar a 300 mg (30 ml) una vez al día la mañana siguiente. Cuando se prefiere una pauta de
una vez al día por la noche, debería tomar 150 mg (15 ml) de Epivir sólo en la primera mañana,
seguido de 300 mg (30 ml) por la noche. Cuando se vuelve al régimen de dos veces al día los pacientes
deberían completar los días de tratamiento y comenzar con 150 mg (15 ml) dos veces al día la mañana
siguiente.

Niños:

De tres meses a 12 años de edad: la dosis recomendada es de 4 mg/kg dos veces al día, hasta un
máximo de 300 mg al día.

Menores de tres meses de edad: los limitados datos disponibles son insuficientes para proponer
recomendaciones posológicas específicas (ver apartado 5.2).

Se dispone también de Epivir en forma de comprimidos.
Epivir puede administrarse con o sin alimentos.

Alteración renal: Las concentraciones de lamivudina aumentan en pacientes con alteración renal
moderada a grave, debido a una disminución del aclaramiento. Se debe, por tanto, ajustar la dosis (ver
tablas).
Recomendaciones de posología – Adultos y adolescentes mayores de 12 años:

Aclaramiento de Primera dosis Dosis de mantenimiento
creatinina
(ml/min)
50 150 mg (15 ml) 150 mg (15 ml) dos veces al día
30 a <50 150 mg (15 ml) 150 mg (15 ml) una vez al día 15 a <30 150 mg (15 ml) 100 mg (10 ml) una vez al día 5 a <15 150 mg (15 ml) 50 mg (5 ml) una vez al día <5 50 mg (5 ml) 25 mg (2,5 ml) una vez al día

No se dispone de datos acerca del uso de lamivudina en niños con alteración renal. Asumiendo que el
aclaramiento de creatinina y el aclaramiento de lamivudina se correlacionan de forma parecida en
niños y adultos, se recomienda que la posología para niños con alteración renal sea reducida en
función de su aclaramiento de creatinina en la misma proporción que en adultos.

Recomendaciones de posología – Niños de 3 meses a 12 años de edad:

Aclaramiento de Primera dosis Dosis de mantenimiento
creatinina
(ml/min)
50 4 mg/kg 4 mg/kg dos veces al día
30 a <50 4 mg/kg 4 mg/kg una vez al día 15 a <30 4 mg/kg 2,6 mg/kg una vez al día 5 a <15 4 mg/kg 1,3 mg/kg una vez al día <5 1,3 mg/kg 0,7 mg/kg una vez al día

Alteración hepática: Los datos obtenidos de pacientes con alteración hepática moderada a grave
demuestran que la farmacocinética de lamivudina no se ve afectada de forma significativa por la
disfunción hepática. Según estos datos, no es necesario ajustar la dosis en pacientes con alteración
hepática moderada o grave a menos que esté acompañada de alteración renal.

4.3 Contraindicaciones

Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes.

4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo

No se recomienda el uso de Epivir como monoterapia.

Se advertirá a los pacientes diabéticos que cada dosis (150 mg = 15 ml) contiene 3 g de sacarosa.

Alteración renal: En pacientes con alteración renal moderada a grave, la semivida plasmática terminal
de lamivudina aumenta, debido a una disminución del aclaramiento, por consiguiente, la dosis deberá
ajustarse (ver apartado 4.2).

Terapia triple con nucleósidos: Ha habido informes de una elevada tasa de fallo virológico y de
aparición de resistencias en una fase temprana cuando lamivudina se combinaba con tenofovir
disoproxil fumarato y abacavir, así como con tenofovir disoproxil fumarato y didanosina en un
régimen de una vez al día.

14
Infecciones oportunistas: Los pacientes que reciben Epivir o cualquier otra terapia antirretroviral
pueden continuar desarrollando infecciones oportunistas y otras complicaciones de la infección por
VIH y, por consiguiente, deberán permanecer bajo estrecha observación clínica por médicos
experimentados en el tratamiento de pacientes con enfermedades asociadas al VIH.

Transmisión de VIH: Deberá informarse a los pacientes que el tratamiento antirretroviral actual,
incluyendo Epivir, no ha demostrado prevenir el riesgo de transmisión del VIH a otras personas por
contacto sexual o contaminación con sangre. Deberá continuarse tomando las precauciones
apropiadas.

Pancreatitis: Raramente han aparecido casos de pancreatitis. Sin embargo, no está claro si estos casos
se debieron al tratamiento antirretroviral o a la enfermedad por VIH subyacente. El tratamiento con
Epivir deberá interrumpirse inmediatamente si aparecen signos clínicos, síntomas o anormalidades de
laboratorio indicativos de pancreatitis.

Acidosis láctica: con el uso de análogos de nucleósidos se ha comunicado la aparición de acidosis
láctica generalmente asociada a hepatomegalia y esteatosis hepática. Los síntomas iniciales
(hiperlactatemia sintomática) incluyen síntomas digestivos benignos (náuseas, vómitos y dolor
abdominal), malestar inespecífico, pérdida de apetito, pérdida de peso, síntomas respiratorios
(respiración rápida y/o profunda) o síntomas neurológicos (incluyendo debilidad motora).

La acidosis láctica es causa de una elevada mortalidad y puede estar asociada a pancreatitis, fallo
hepático o fallo renal.

La acidosis láctica generalmente aparece después de unos pocos o varios meses de tratamiento.

El tratamiento con análogos de nucleósidos debe interrumpirse si aparece hiperlactatemia sintomática
y acidosis metabólica/láctica, hepatomegalia progresiva o una elevación rápida de los niveles de
aminotransferasas.

Deberá tenerse precaución cuando se administren análogos de nucleósidos a pacientes (en especial,
mujeres obesas) con hepatomegalia, hepatitis u otros factores de riesgo conocidos de enfermedad
hepática y esteatosis hepática (incluyendo determinados medicamentos y alcohol). Los pacientes con
hepatitis C concomitante y tratados con interferón alfa y ribavirina pueden constituir un grupo de
riesgo especial.

Los pacientes que tienen un riesgo mayor deberán ser vigilados estrechamente.

Disfunción mitocondrial: Se ha demostrado in vitro e in vivo que los análogos de nucleótido y de
nucleósido causan un grado variable de daño mitocondrial. Ha habido informes de disfunción
mitocondrial en bebés VIH negativo expuestos in utero y/o post-parto a análogos de nucleósido. Los
principales acontecimientos adversos notificados son trastornos hematológicos (anemia, neutropenia),
trastornos metabólicos (hiperlactatemia, hiperlipasemia). Estos acontecimientos son a menudo
transitorios. Se han notificado algunos trastornos neurológicos de aparición tardía (hipertonía,
convulsión, comportamiento anormal). Actualmente no se sabe si los trastornos neurológicos son
transitorios o permanentes. Cualquier niño expuesto in utero a análogos de nucleótido o de nucleósido,
incluso los niños VIH negativo, deben someterse a un seguimiento clínico y de laboratorio, y en caso
de signos o síntomas relevantes debe ser minuciosamente investigada una posible disfunción
mitocondrial. Estos hallazgos no afectan a las recomendaciones actuales nacionales para utilizar
tratamiento antirretroviral en mujeres embarazadas para prevenir la transmisión vertical del VIH.

Lipodistrofia: La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con una redistribución de la grasa
corporal (lipodistrofia) en pacientes con infección por VIH. Actualmente se desconocen las
consecuencias de estos acontecimientos a largo plazo. El conocimiento sobre el mecanismo es
incompleto. Se han propuesto como hipótesis una posible conexión entre lipomatosis visceral y el
tratamiento con inhibidores de la proteasa (IPs) y entre lipoatrofia y el tratamiento con inhibidores de
la transcriptasa inversa análogos de nucleósidos (INTI). Se ha relacionado un mayor riesgo de
lipodistrofia con factores del individuo tales como la edad avanzada, y con factores relacionados con
el fármaco tales como una larga duración del tratamiento antirretroviral, y trastornos metabólicos
asociados. El examen clínico debe incluir una evaluación de los signos físicos de redistribución de la
grasa. Se deben tener en cuenta los niveles de lípidos en suero y de glucosa en sangre, en condiciones
de ayuno. Los trastornos lipídicos deben tratarse como se considere clínicamente apropiado (ver apartado 4.8).

Síndrome de Reconstitución Inmune: Cuando se instaura una terapia antirretroviral combinada, en
pacientes infectados por VIH con deficiencia inmune grave, puede aparecer una respuesta inflamatoria
frente a patógenos oportunistas latentes o asintomáticos y provocar situaciones clínicas graves, o un
empeoramiento de los síntomas. Normalmente, estas reacciones se han observado en las primeras
semanas o meses después del inicio de la terapia antirretroviral combinada. Algunos ejemplos
relevantes de estas reacciones son, retinitis por citomegalovirus, infecciones micobacterianas
generalizadas y/o localizadas, y neumonía por Pneumocystis carinii. Se debe evaluar cualquier
síntoma inflamatorio y establecer un tratamiento cuando sea necesario.

Enfermedad hepática: Si se utiliza lamivudina concomitantemente para el tratamiento del VIH y de la
hepatitis B, información adicional relacionada con el empleo de lamivudina en el tratamiento de la
infección por el virus de la hepatitis B está disponible en la Ficha técnica de Zeffix.

Los pacientes con hepatitis B o C crónica tratados con terapia antirretrovírica combinada tienen un
mayor riesgo de reacciones adversas hepáticas graves y potencialmente mortales. En caso de
tratamiento antivírico concomitante para hepatitis B o C, por favor consúltese también la información
relevante del producto para estos fármacos.

Si se interrumpe el tratamiento con Epivir en pacientes co-infectados por el virus de la hepatitis B, se
recomienda realizar un seguimiento periódico de las pruebas de función hepática y de los marcadores
de la replicación del VHB de acuerdo a la práctica clínica habitual, ya que la retirada de lamivudina
puede dar lugar a una exacerbación aguda de la hepatitis (véase la Ficha técnica de Zeffix).

En pacientes con disfunción hepática preexistente, incluyendo hepatitis crónica activa, existe un
incremento en la frecuencia de anormalidades de la función hepática durante el tratamiento
antirretroviral combinado, y deberían ser controlados de acuerdo con la práctica clínica habitual. Si
existe evidencia de empeoramiento de la enfermedad hepática en estos pacientes, se debe considerar la
interrupción o suspensión del tratamiento (ver apartado 4.8).

Los pacientes diabéticos deben saber que cada dosis (150 mg=15 ml) contiene 3 g de sacarosa.
Los pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa, problemas de absorción a la glucosa o
galactosa, o insuficiencia de sacarasa-isomaltasa, no deben tomar este medicamento.

Epivir contiene parahidroxibenzoato de metilo y parahidroxibenzoato de propilo. Esto puede provocar
reacciones alérgicas (posiblemente retardadas).

Osteonecrosis: se han notificado casos de osteonecrosis, especialmente en pacientes con infección
avanzada por VIH y/o exposición prolongada al tratamiento antirretroviral combinado (TARC),
aunque se considera que la etiología es multifactorial (incluyendo uso de corticoesteroides, consumo
de alcohol, inmunodepresión grave, índice de masa corporal elevado). Se debe aconsejar a los
pacientes que consulten al médico si experimentan molestias o dolor articular, rigidez articular o
dificultad para moverse.

4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción

Los estudios de interacción sólo se han realizado en adultos.

Lamivudina puede inhibir la fosforilación intracelular de zalcitabina cuando ambos medicamentos se
utilizan al mismo tiempo. Por lo tanto no se recomienda la utilización de Epivir en combinación con
zalcitabina.

16
No se recomienda la administración conjunta de lamivudina con foscarnet o ganciclovir por vía
intravenosa.

La probabilidad de aparición de interacciones metabólicas es baja, debido al limitado metabolismo, la
baja unión a proteínas plasmáticas y al casi total aclaramiento renal.

La administración de 160 mg de trimetoprima/800 mg de sulfametoxazol da lugar a un aumento en un
40 % de la exposición a lamivudina, debido al componente trimetoprima; el componente
sulfametoxazol no interaccionó. No obstante, a menos que el paciente tenga una alteración renal, no es
necesario ajustar la dosis de lamivudina (ver apartado 4.2). Lamivudina carece de efecto sobre la
farmacocinética de trimetoprima o sulfametoxazol. Cuando la administración concomitante está
justificada, los pacientes deberán ser vigilados clínicamente. Debe evitarse la administración de
lamivudina con dosis elevadas de cotrimoxazol para el tratamiento de neumonía por Pneumocystis
carinii (NPC) y toxoplasmosis.

Deberá considerarse la posibilidad de interacciones con con otros medicamentos administrados
concurrentemente, particularmente cuando la principal vía de eliminación sea la secreción renal activa
vía el sistema de transporte catiónico orgánico, por ej. trimetoprima. con otros medicamentos (por ej.
ranitidina, cimetidina) se eliminan solamente en parte por este mecanismo, no mostrando interaccionar
con lamivudina. Los análogos de los nucleósidos (por ej. didanosina y zalcitabina) como zidovudina,
no se eliminan por este mecanismo, siendo improbable que interaccionen con lamivudina.

Se observó un modesto incremento de la Cmax (28 %) de zidovudina cuando se administró con
lamivudina, no obstante la exposición general (AUC) no se modifica significativamente. Zidovudina o
tiene efecto alguno sobre la farmacocinética de lamivudina (ver apartado 5.2).

En el metabolismo de lamivudina no interviene CYP3A, siendo improbable que haya interacciones
con con otros medicamentos metabolizados por este sistema (por ej. IPs).

4.6 Embarazo y lactancia

Embarazo: No se ha determinado la seguridad de lamivudina en el embarazo en humanos. Los
estudios de reproducción con animales no han mostrado evidencia de teratogenicidad y mostraron
ausencia de efecto sobre la fertilidad en machos o hembras. Lamivudina induce la muerte precoz de
los embriones cuando se administra a conejas preñadas, con niveles de exposición comparables a los
alcanzados en el hombre. En seres humanos, conforme a la transmisión pasiva de lamivudina a través
de la placenta, las concentraciones de lamivudina en suero de bebés al nacer fueron similares a las
alcanzadas en suero materno y de cordón umbilical en el parto.

Aunque los estudios de reproducción con animales no siempre predicen la respuesta en humanos, no
se recomienda la administración durante los tres primeros meses de embarazo.

Lactancia: Después de administrarse por vía oral, lamivudina se excretó en leche materna en
concentraciones similares a las halladas en suero. Como lamivudina y el virus pasan a la leche
materna, se recomienda que las madres que toman Epivir no amamanten a sus niños. Se recomienda
que las mujeres infectadas por el VIH no amamanten a sus niños bajo ninguna circunstancia, a fin de
evitar la transmisión del VIH.

4.7 Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas

No se han realizado estudios de los efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas.

4.8 Reacciones adversas

Se han comunicado las siguientes reacciones adversas durante el tratamiento de la enfermedad causada
por VIH con Epivir.

A continuación se presentan las reacciones adversas consideradas al menos posiblemente relacionadas
con el tratamiento, clasificadas por sistema corporal, órgano y frecuencia absoluta. Las frecuencias se
definen como muy frecuentes (>1/10), frecuentes (>1/100, <1/10), poco frecuentes (>1/1.000, <1/100), raras (>1/10.000, <1/1.000), muy raras (<1/10.000). Las reacciones adversas se enumeran en orden decreciente de gravedad dentro de cada intervalo de frecuencia.

Trastornos de la sangre y del sistema linfático
Poco frecuentes: Neutropenia y anemia (ambas ocasionalmente graves), trombocitopenia
Muy raras: Aplasia eritrocitaria pura

Trastornos del sistema nervioso
Frecuentes: Dolor de cabeza, insomnio
Muy raras: neuropatía periférica (o parestesia)

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Frecuentes: Tos, síntomas nasales

Trastornos gastrointestinales
Frecuentes: náuseas, vómitos, dolor o calambres abdominales, diarrea
Raras: Pancreatitis Aumento de la amilasa en suero. .

Trastornos hepatobiliares
Poco frecuentes: Aumentos transitorios de las enzimas hepáticas (AST, ALT)
Raras: Hepatitis

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Frecuentes: Erupción, alopecia

Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Poco frecuentes: Artralgia, alteraciones musculares
Raras: Rabdomiolisis

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Frecuentes: Fatiga, letargo, fiebre

Con el uso de análogos de nucleósidos se ha comunicado la aparición de casos de acidosis láctica, a
veces fatales, generalmente asociada a hepatomegalia y esteatosis hepática graves (ver apartado 4.4).

La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con una redistribución de la grasa corporal
(lipodistrofia) en pacientes VIH, que incluye pérdida de grasa subcutánea periférica y facial, aumento
de la grasa intra-abdominal y visceral, hipertrofia de las mamas y acumulación de la grasa
dorsocervical (joroba de búfalo).

La terapia antirretroviral combinada se ha asociado con anomalías metabólicas tales como
hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, resistencia a la insulina, hiperglucemia e hiperlactacidemia
(ver apartado 4.4).

Al inicio de la terapia antirretroviral combinada, en los pacientes infectados por VIH con deficiencia
inmune grave, puede aparecer una respuesta inflamatoria frente a infecciones oportunistas latentes o
asintomáticas (ver apartado 4.4).

Se han notificado casos de osteonecrosis, especialmente en pacientes con factores de riesgo
generalmente reconocidos, enfermedad avanzada por VIH o exposición prolongada al tratamiento
antirretroviral combinado (TARC). Se desconoce la frecuencia de esta reacción adversa (ver apartado
4.4).

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4.9 Sobredosis

La administración, en estudios de toxicidad aguda con animales, de dosis muy elevadas de lamivudina
no causó toxicidad en órgano alguno. Se dispone de datos limitados sobre las consecuencias de la
ingestión de sobredosis agudas en humanos. No hubo fallecimientos y los pacientes se recuperaron.
No se han identificado síntomas o signos específicos después de tal sobredosis.

En caso de sobredosis, se vigilará al paciente y se aplicará el tratamiento de soporte estándar que se
requiera. Ya que lamivudina es dializable, puede emplearse una hemodiálisis continua para el
tratamiento de la sobredosificación, aunque ello no se ha estudiado.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS DE ESTE MEDICAMENTO


5.1. Propiedades farmacodinámicas

Grupo farmacoterapéutico – análogo de nucleósido, código ATC – J05A F05.

Lamivudina es un análogo de nucleósidos que tiene actividad frente al virus de la Inmunodeficiencia
Humana (VIH) y el virus de la Hepatitis B (VHB). Es metabolizada intracelularmente a su fracción
activa lamivudina-5′-trifosfato. Su principal mecanismo de acción es como terminador de cadena de la
transcripción inversa viral. El trifosfato presenta actividad inhibidora selectiva frente a la replicación
del VIH-1 y VIH-2 in vitro; también es activo frente a aislados clínicos de VIH resistentes a
zidovudina. Lamivudina en combinación con zidovudina presenta actividad sinérgica anti-VIH frente
a aislados clínicos en cultivo celular.

La resistencia del VIH-1 a lamivudina implica el desarrollo de un cambio de aminoácido en M184V
cerca del centro activo de la transcriptasa inversa viral (TI). Esta variante se produce tanto in vitro
como en pacientes infectados por el VIH-1 tratados con terapia antirretroviral que incluye lamivudina.
Los mutantes M184V presentan una sensibilidad a lamivudina muy reducida y una capacidad
replicativa viral disminuida in vitro. Estudios in vitro indican que los aislados de virus resistentes a
zidovudina pueden convertirse en sensibles a zidovudina cuando adquieren resistencia a lamivudina
simultáneamente. Sin embargo, la relevancia clínica de dichos hallazgos sigue sin estar bien definida.

Los datos in vitro disponibles sugieren que a pesar del desarrollo de la mutación M184V, la
continuación del tratamiento con lamivudina como parte de la terapia antirretroviral puede
proporcionar actividad antirretroviral residual (probablemente debido a alteración de la replicación
viral). No se ha establecido la relevancia clínica de estos hallazgos. De hecho, los datos clínicos
disponibles son muy limitados y no permiten obtener conclusiones fiables al respecto. En cualquier
caso, es preferible una estrategia de inicio de tratamiento con INTI activos que mantener el tratamiento
con lamivudina. Por tanto, a pesar de la aparición de la mutación M184V, la continuación del
tratamiento con lamivudina sólo debe considerarse en los casos en que no se disponga de otros INTI
activos.

La resistencia cruzada conferida por la TI M184V es limitada dentro de la clase de fármacos
antirretrovirales análogos de nucleósidos. Zidovudina y estavudina mantienen su actividad
antirretroviral frente a VIH-1 resistentes a lamivudina. Abacavir mantiene su actividad antirretroviral
frente a VIH-1 resistente a lamivudina únicamente con la mutación M184V. La mutante TI M184V
muestra un descenso <4 veces en la sensibilidad a didanosina y zalcitabina; se desconoce la significación clínica de estos hallazgos. Las pruebas de sensibilidad in vitro no han sido estandarizadas y los resultados pueden variar dependiendo de factores metodológicos.

Lamivudina manifiesta baja citotoxicidad hacia linfocitos de sangre periférica, líneas celulares
conocidas de linfocitos y monocitos-macrófagos, y hacia una gran variedad de células progenitoras de
médula ósea in vitro.

19
Experiencia clínica:

En ensayos clínicos, lamivudina en combinación con zidovudina ha demostrado una reducción en la
carga viral VIH-1 e incrementos en el recuento de células CD4. Los datos correspondientes a los
parámetros de eficacia indican que lamivudina en combinación con zidovudina, da lugar a una
reducción significativa en el riesgo de progresión de la enfermedad y mortalidad

Los estudios clínicos evidencian que lamivudina más zidovudina retrasan la aparición de aislados
resistentes a zidovudina en pacientes sin terapia antirretroviral previa.

Lamivudina ha sido extensamente empleada como parte de la terapia combinada antirretroviral junto a
otros agentes antirretrovirales de la misma clase (INTI) o de diferentes clases (IPs, no análogos de
nucleósidos inhibidores de la transcriptasa inversa).

La terapia antirretroviral múltiple que incluye lamivudina se ha mostrada eficaz en pacientes no
tratados previamente con antirretrovirales (naïve) así como en pacientes que presentan virus con las
mutación M184V.

Continúa investigándose la relación entre la sensibilidad del VIH a lamivudina y zidovudina y su
respuesta clínica al tratamiento que contienen lamivudina/zidovudina.

Lamivudina a dosis de 100 mg una vez al día también se ha mostrado eficaz para el tratamiento de
pacientes adultos con infección crónica por el VHB (para detalles de los estudios clínicos, véase la
ficha técnica de Zeffix). Sin embargo, para el tratamiento de la infección por el VIH únicamente ha
mostrado eficacia una dosis diaria de lamivudina de 300 mg (en combinación con otros agentes
antirretrovirales).

No se ha estudiado específicamente lamivudina en pacientes VIH co-infectados con VHB.

Administración una vez al día (300 mg una vez al día): un estudio clínico ha demostrado no
inferioridad entre las pautas de Epivir una vez al día y Epivir dos veces al día. Estos resultados se
obtuvieron en una población tratada por primera vez, que constaba principalmente de pacientes
infectados por el VIH asintomáticos (estadío A según el CDC).

5.2. Propiedades farmacocinéticas

Absorción: Lamivudina se absorbe bien desde el tracto gastrointestinal y la biodisponibilidad de
lamivudina por vía oral en adultos está normalmente entre 80 % y 85 %. Tras la administración por vía
oral, el tiempo medio (tmáx) hasta las concentraciones séricas máximas (Cmáx) es de
aproximadamente una hora. Según los datos derivados de un estudio en voluntarios sanos, a una dosis
terapéutica de 150 mg dos veces al día, la Cmáx y la Cmin medias (CV) en el estado de equilibrio de
lamivudina en plasma son de 1,2 g/ml (24 %) y 0,09 g/ml (27 %), respectivamente. El AUC medio
(CV) durante un intervalo de dosificación de 12 horas es de 4,7 g.h/ml (18 %). A una dosis
terapéutica de 300 mg una vez al día, la Cmáx y la Cmin medias (CV) en el estado de equilibrio y el
AUC a las 24 horas son de 2,0 g/ml (26 %), 0,04 g/ml (34 %) y 8,9 g.h/ml (21 %),
respectivamente.

La administración de lamivudina con alimentos da lugar a un retraso de la tmáx y a una menor Cmáx
(reducida en un 47 %). No obstante, el grado de absorción de lamivudina (basándose en el AUC) no se
ve afectado.

La coadministración de zidovudina da lugar a un aumento del 13 % de la exposición de zidovudina y a
un aumento del 28 % en los niveles plasmáticos máximos. Se considera que esto carece de
significación para la seguridad del paciente y, por consiguiente, no es necesario ajustar la dosis.

Distribución: Según los estudios realizados por vía intravenosa, el volumen medio de distribución es
1,3 l/kg. La semivida de eliminación observada es 5 a 7 horas. El aclaramiento sistémico medio de
lamivudina es aproximadamente 0,32 l/h/kg, con un aclaramiento predominantemente renal (>70 %)
vía sistema de transporte catiónico orgánico.

Lamivudina presenta una farmacocinética lineal a lo largo del intervalo de dosis terapéuticas y muestra
una unión limitada a la principal proteína plasmática, la albúmina (<16 % - 36 % a albúmina sérica en estudios in vitro).

Los limitados datos de los que se dispone muestran que lamivudina penetra en el sistema nervioso
central y alcanza el líquido cefalorraquídeo (LCR). La relación media LCR/concentración sérica de
lamivudina a las 2-4 horas de la administración oral fue aproximadamente 0,12. El verdadero grado de
penetración o relación con la eficacia clínica es desconocido.

Metabolismo: La fracción activa, lamivudina trifosfato intracelular, presenta una prolongada semivida
terminal en la célula (16 a 19 horas) en comparación con la semivida de lamivudina en plasma (5 a 7
horas). En 60 voluntarios sanos adultos, se ha demostrado que 300 mg de Epivir administrados una
vez al día son farmacocinéticamente equivalentes, en el estado de equilibrio, a 150 mg de Epivir dos
veces al día con respecto a los valores de AUC24 y Cmax de trifosfato intracelular.
El aclaramiento de lamivudina inalterada tiene lugar predominantemente por excreción renal. La
probabilidad de interacciones metabólicas de lamivudina con con otros medicamentos es baja, debido al
pequeño grado de metabolismo hepático (5-10 %) y a la baja unión a proteínas plasmáticas.

Eliminación: Los estudios realizados con pacientes con alteración renal muestran que la eliminación de
lamivudina se ve afectada por la disfunción renal. El régimen posológico recomendado para pacientes
con aclaramiento de creatinina inferior a 50 ml/min se indica en la sección de posología (ver apartado
4.2).

Una interacción con trimetoprima, un constituyente de cotrimoxazol, causa un aumento del 40 % en la
exposición a lamivudina a dosis terapéuticas. Esto no requiere ajustar la dosis, a menos que el paciente
tenga además una alteración renal (ver secciones 4.5 y 4.2). La administración de cotrimoxazol con
lamivudina a pacientes con alteración renal deberá evaluarse cuidadosamente.

Farmacocinética en niños: En general, la farmacocinética de lamivudina en pacientes pediátricos es
similar a la de adultos. No obstante, la biodisponibilidad absoluta (aproximadamente 55-65 %) se
redujo en pacientes pediátri

Fuente del texto: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED)

 Enfermepedia | Categoría: Medicamentos | Prospectos

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