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PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película, 28 comprimidos

PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película, 28 comprimidos


Información completa del medicamento:

Datos generales del medicamento

Principio activo: PAROXETINA
Código Nacional: 841544
Código Registro: 65972
Nombre de presentación: PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película, 28 comprimidos
Laboratorio: FARMA LEPORI, S.A.
Fecha de autorización: 2004-04-05
Estado: Autorizado
Fecha de estado: 2004-04-05

Lease toda la información del prospecto detalladamente antes de empezar a tomar el medicamento.

  • Si tiene alguna duda, consulte a su farmacéutico o médico, esta información en ningún momento sustituye la consulta profesional.
  • Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado en este prospecto, informe a su farmacéutico o médico.
  • Este medicamento se le ha recetado a usted personalmente y no debe dárselo a otras personas aunque tengan los mismos síntomas, ya que puede perjudicarles.

Prospecto del medicamento


Toda la información del medicamento:

NOMBRE DEL MEDICAMENTO | COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA | FORMA FARMACÉUTICA | DATOS CLÍNICOS | PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS | DATOS FARMACÉUTICOS | TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | NÚMERO(S) DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | FECHA DE LA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA AUTORIZACIÓN | FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO |


FICHA TÉCNICA

1. DENOMINACIÓN DEL MEDICAMENTO


PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA


Cada comprimido recubierto con película contiene 20 mg de paroxetina mesilato.

Lista de excipientes, ver epígrafe 6.1

3. FORMA FARMACÉUTICA


PARATONINA 20 mg se presenta en forma de comprimidos recubiertos con película.
Los comprimidos son recubiertos con película, redondos, de color amarillo, con la inscripción
«POT 20» en uno de los lados y ranurados por ambos lados.

4. DATOS CLÍNICOS


4.1 Indicaciones terapéuticas

Tratamiento de:

– Episodio Depresivo Mayor
– Trastorno Obsesivo Compulsivo
– Trastorno de Angustia con y sin agorafobia
– Trastorno de Ansiedad social/Fobia social
– Trastorno de Ansiedad Generalizada

4.2 Posología y forma de administración

Se recomienda administrar paroxetina una vez al día por la mañana a primera hora, con algo de
alimento. El comprimido se debe deglutir y no masticar.

EPISODIO DEPRESIVO MAYOR

La dosis recomendada es de 20 mg/día. En general, la mejoría de los pacientes comienza después
de la primera semana pero puede que no sea evidente hasta la segunda semana de terapia. Como
con todos los fármacos antidepresivos, la dosificación se debe revisar, y ajustar si es necesario, a
las 3-4 semanas de iniciado el tratamiento, y posteriormente si se considera clínicamente
apropiado. En algunos pacientes, con una respuesta insuficiente a la dosis de 20 mg, se puede
aumentar gradualmente la dosis hasta un máximo de 50 mg con incrementos de 10 mg/día de
acuerdo con la respuesta clínica del paciente.

En pacientes con depresión se recomienda continuar el tratamiento durante un período suficiente,
al menos 6 meses, hasta asegurarse que el paciente esta libre de síntomas.

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

La dosis recomendada es de 40 mg/día. Se debe iniciar el tratamiento con 20 mg/día, aumentando
la dosis gradualmente, con incrementos de 10 mg hasta alcanzar la dosis recomendada. En
algunos pacientes puede ser beneficioso aumentar la dosis gradualmente hasta un máximo de 60

mg/día si después de algunas semanas se observa una respuesta insuficiente a la dosis
recomendada.
En pacientes con Trastorno Obsesivo Compulsivo se recomienda continuar el tratamiento durante
un período suficiente hasta asegurarse que el paciente está libre de síntomas. Este período puede
ser de varios meses o incluso más prolongado (ver apartado 5.1 Propiedades Farmacodinámicas).

TRASTORNO DE ANGUSTIA

La dosis recomendada es de 40 mg/día. Los pacientes deben iniciar el tratamiento con 10 mg/día,
aumentando la dosis gradualmente, con incrementos de 10 mg hasta alcanzar la dosis
recomendada, de acuerdo con la respuesta obtenida. Se recomienda una dosis inicial baja, para
minimizar el potencial incremento de los síntomas del trastorno de angustia, hecho habitual
cuando se inicia el tratamiento de esta patología. Si después de algunas semanas se observa una
respuesta insuficiente a la dosis recomendada, en algunos pacientes puede ser beneficioso
aumentar la dosis gradualmente hasta un máximo de 60 mg/día.

En pacientes con trastorno de angustia se recomienda continuar el tratamiento durante un período
suficiente hasta asegurarse que el paciente está libre de síntomas. Este período puede ser de varios
meses o incluso más prolongado (ver apartado 5.1 Propiedades Farmacodinámicas).

TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL/FOBIA SOCIAL

La dosis recomendada es de 20 mg/día. Si después de algunas semanas se observa una respuesta
insuficiente a la dosis recomendada, en algunos pacientes puede ser beneficioso aumentar la dosis
gradualmente en incrementos de 10 mg, hasta un máximo de 50 mg/día. El uso a largo plazo debe
ser evaluado regularmente (ver apartado 5.1 Propiedades Farmacodinámicas).

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA

La dosis recomendada es de 20 mg/día. Si después de algunas semanas se observa una respuesta
insuficiente a la dosis recomendada en algunos pacientes puede ser beneficioso aumentar la dosis
gradualmente en incrementos de 10 mg, hasta un máximo de 50 mg/día. El uso a largo plazo debe
ser evaluado regularmente (ver apartado 5.1 Propiedades Farmacodinámicas).

INFORMACIÓN GENERAL

SÍNTOMAS DE RETIRADA OBSERVADOS TRAS LA INTERRUPCIÓN DE
PAROXETINA

Debe evitarse la interrupción brusca del tratamiento (ver apartados 4.4 Advertencias y
precauciones especiales de empleo y 4.8 Reacciones adversas). El régimen posológico utilizado
en la fase de reducción gradual de la dosis en los ensayos clínicos, ha sido una disminución de 10
mg de la dosis diaria, en intervalos semanales. Si aparecen síntomas intolerables tras una
disminución en la dosis o en el momento de interrumpir el tratamiento, se puede considerar
reanudar la dosis previamente prescrita. Con posterioridad, el médico puede continuar
disminuyendo la dosis, pero de forma más gradual.

Poblaciones especiales:

Ancianos
En ancianos las concentraciones plasmáticas de paroxetina aumentan, pero el rango de
concentraciones coincide con el observado en pacientes más jóvenes.
Las dosis iniciales recomendadas son las mismas que en el adulto. El aumento de dosis podría ser
útil en algunos pacientes, pero la dosis máxima no debe exceder los 40 mg diarios.

Niños y adolescentes (de 7 a 17 años)
No se debe utilizar paroxetina para el tratamiento de niños y adolescentes ya que en ensayos
clínicos controlados se ha observado un aumento del riesgo de comportamiento suicida y
hostilidad con el uso de paroxetina. Además, en estos ensayos la eficacia no ha sido demostrada
adecuadamente (ver apartado 4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo y apartado
4.8 Reacciones adversas).

Niños menores de 7 años
No se ha estudiado el uso paroxetina en niños menores de 7 años. No debe de utilizarse paroxetina
hasta que se haya establecido su seguridad y eficacia en este grupo de edad.

Pacientes con insuficiencia renal o hepática:
La concentración plasmática de paroxetina se incrementa en pacientes con insuficiencia renal
grave (aclaramiento de creatinina <30 ml/min) o aquellos pacientes con insuficiencia hepática. Por tanto, la dosis se de debe reducir al límite inferior del rango de dosificación.

4.3 Contraindicaciones

Hipersensibilidad conocida a paroxetina o a cualquiera de los excipientes.

Está contraindicado el uso de paroxetina en combinación con inhibidores de la
monoaminooxidasa (IMAOs). El tratamiento con paroxetina puede iniciarse:

– dos semanas después de la interrupción del tratamiento con un IMAO irreversible, o
– al menos 24 horas después de la interrupción del tratamiento con un IMAO reversible (ej.
moclobemida).
Debe de transcurrir al menos una semana entre la interrupción del tratamiento con paroxetina y el
inicio del tratamiento con cualquier IMAO.

Paroxetina no debe utilizarse en combinación con tioridazina porque, al igual que otros fármacos
que inhiben la enzima hepática CYP450 2D6, paroxetina aumenta los niveles plasmáticos de
tioridazina (ver apartado 4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción).
La administración de tioridazina sola puede dar lugar a una prolongación del intervalo QTc con
arritmia ventricular grave asociada tal como torsades de pointes y muerte súbita.

Paroxetina no se debe usar en combinación con pimozida (ver apartado 4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción).

4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo

El tratamiento con paroxetina debe iniciarse con precaución pasadas dos semanas tras la
finalización del tratamiento con inhibidores irreversibles de la MAO o pasadas 24 horas tras la
finalización del tratamiento con un inhibidor reversible de la MAO. La dosificación de paroxetina
se aumentará gradualmente hasta alcanzar la respuesta óptima. (ver apartados 4.3
Contraindicaciones y 4.5 Interacciones con con otros medicamentos y otras formas de interacción).

Uso en niños y adolescentes menores de 18 años

PARATONINA no deberá utilizarse en el tratamiento de niños y adolescentes menores de 18
años. Los comportamientos suicidas (intentos de suicidio e ideas de suicidio), y la hostilidad
(predominantemente agresión, comportamiento de confrontación e irritación) fueron constatadas
con más frecuencia en ensayos clínicos con niños y adolescentes tratados con antidepresivos
frente a aquellos tratados con placebo. Si se adoptase no obstante la decisión, sobre la base de las
pruebas médicas, de efectuar el tratamiento, deberá supervisarse cuidadosamente en el paciente la
aparición de síntomas de suicidio. Además, carecemos de datos sobre la seguridad a largo plazo
en niños y adolescentes por lo que se refiere al crecimiento, la madurez y el desarrollo cognitivo y
conductual.

Suicidio/Pensamientos suicidas

La depresión se asocia con un aumento del riesgo de pensamientos suicidas, autolesiones y
suicido. Este riesgo persiste hasta que la depresión remite de forma significativa. Dado que la
mejoría puede no producirse en las primeras semanas o más de tratamiento, se debe de realizar un
estrecho seguimiento de los pacientes hasta que se detecte su mejoría. La experiencia clínica con
todos los tratamientos antidepresivos indica que el riesgo de suicidio puede aumentar en las
primeras fases de la recuperación.

Otros trastornos psiquiátricos en los que se prescribe paroxetina pueden también estar asociados
con un aumento del riesgo de comportamiento suicida. Además, estos trastornos pueden aparecer
al mismo tiempo que el trastorno depresivo mayor. Por lo tanto, se deben tomar las mismas
precauciones en el tratamiento de pacientes con trastorno depresivo mayor que en el tratamiento
de pacientes con otros trastornos psiquiátricos.

Los pacientes con antecedentes de comportamiento o pensamientos suicidas, o aquellos que
muestren un grado significativo de ideación suicida antes del comienzo del tratamiento, tienen un
mayor riesgo de intento de suicidio o pensamientos suicidas y deben ser objeto de una mayor
vigilancia durante el tratamiento.

Existe posibilidad de que el riesgo de comportamiento suicida aumente en edades comprendidas
ente los 18 ­ 29 años, por lo que los pacientes de este grupo de edad deben de ser estrechamente
vigilados durante el tratamiento.

No hay datos suficientes referentes al riesgo de comportamiento suicida en pacientes que no han
recibido ningún tratamiento previo, debiéndose de realizar un cuidadoso control de estos
pacientes.

Se debe de alertar, tanto a los pacientes como a las personas que los tienen a su cargo, de la
necesidad de vigilar la aparición de ideas/comportamientos suicidas o pensamientos de autolesión
y de buscar atención médica inmediata si aparecen estos síntomas.

Acatisia

El uso de paroxetina se ha asociado con la aparición de acatisia, caracterizada por una sensación
de inquietud y agitación psicomotora, como incapacidad para quedarse quieto de pie o sentado,
normalmente asociada a sensación de cansancio. Es más común que estos síntomas aparezcan en
las primeras semanas de tratamiento. En pacientes que desarrollen estos síntomas, un aumento de
la dosis puede ser perjudicial.

MINISTERIO
Síndrome Serotoninérgico/Síndrome Neuroléptico Maligno

En raras ocasiones puede aparecer un Síndrome Serotoninérgico o Síndrome Neuroléptico
Maligno asociado al tratamiento con paroxetina, particularmente cuando se combina con otros
fármacos que poseen actividad serotoninérgica y/o con neurolépticos. Como estos síndromes
pueden dar lugar a estados potencialmente amenazantes para la vida, el tratamiento con
paroxetina debe de interrumpirse si tales acontecimientos ocurren, iniciando un tratamiento
sintomático de soporte. Estos acontecimientos están caracterizados por grupos de síntomas como
hipertermia, rigidez, mioclono, inestabilidad del sistema autónomo con posibles fluctuaciones
rápidas de las constantes vitales, alteraciones mentales incluyendo confusión, irritabilidad,
agitación extrema que progrese a delirio y coma. No debe de utilizarse paroxetina en combinación
con precursores de serotonina (tales como L-triptófano, oxitriptán) debido al riesgo de síndrome
serotoninérgico (ver apartados 4.3 Contraindicaciones y 4.5 Interacción con con otros medicamentos y
otras formas de interacción).

Manía

Al igual que todos los antidepresivos, paroxetina se debe utilizar con precaución en pacientes con
antecedentes de manía. En pacientes que entren en una fase maníaca, el tratamiento con
paroxetina debe de interrumpirse.

Insuficiencia renal/hepática

Se recomienda precaución en pacientes con insuficiencia renal grave o en aquellos con
insuficiencia hepática (ver apartado 4.2 Posología y forma de administración).

Diabetes

En pacientes diabéticos, el tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina
(ISRS) puede alterar el control de la glucemia. Puede ser necesario ajustar la dosis de insulina y/o
hipoglucemiantes orales.

Epilepsia

Como ocurre con otros antidepresivos, paroxetina debe utilizarse con precaución en pacientes
epilépticos.

Convulsiones

En general, la incidencia de convulsiones es menor del 0,1% en pacientes tratados con paroxetina.
En todo paciente que desarrolle crisis convulsivas, debe de interrumpirse el tratamiento.

Terapia electroconvulsivante (TEC)

Existe muy poca experiencia clínica sobre la administración concomitante de paroxetina con TEC.

Glaucoma

Al igual que otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, paroxetina produce
midriasis de forma poco frecuente y debe de utilizarse con precaución en pacientes con glaucoma
de ángulo cerrado o con antecedentes de glaucoma.

Enfermedad cardiaca

Es necesario tomar las precauciones habituales en los pacientes con cardiopatías.

Hiponatremia

En raras ocasiones se ha notificado hiponatremia, predominantemente en pacientes ancianos. Se
debe tener precaución en aquellos pacientes con riesgo de hiponatremia (Ej.: medicación
concomitante y cirrosis). Generalmente la hiponatremia revierte al interrumpir el tratamiento con
paroxetina.

Hemorragias

Se han notificado casos de alteraciones cutáneas hemorrágicas tales como equimosis y púrpura
durante el tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). También
se han descrito otras manifestaciones hemorrágicas, como hemorragias gastrointestinales. En
ancianos, el riesgo puede aumentar.

Se aconseja precaución en pacientes que toman inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina (ISRS), de forma concomitante con anticoagulantes orales, fármacos que se sabe
afectan la función plaquetaria y otros fármacos que puedan aumentar el riesgo de hemorragias
(p.ej.: antipsicóticos atípicos tales como clozapina, fenotiazinas, la mayoría de antidepresivos
tricíclicos, ácido acetilsalicílico, antiinflamatorios no esteroideos-AINES, inhibidores de la COX-
2), así como en pacientes con antecedentes de trastornos hemorrágicos o estados que puedan
predisponer la hemorragia.

Síntomas de retirada observados tras la interrupción de paroxetina

Los síntomas de retirada del tratamiento son frecuentes, particularmente si la interrupción es
brusca (ver apartado 4.8 Reacciones adversas). En los ensayos clínicos las reacciones adversas
observadas al interrumpir el tratamiento ocurrieron en el 30 % de los pacientes tratados con
paroxetina comparado con el 20 % de los pacientes tratados con placebo. La incidencia de los
síntomas de retirada no es la misma que la de una droga que cree adicción o dependencia.
El riesgo de aparición de síntomas de retirada puede depender de varios factores, entre los que se
incluyen la dosis y duración del tratamiento y el porcentaje de reducción de la dosis.
Se han notificado mareos, alteraciones sensoriales (incluyendo parestesia y sensación de
calambres), trastornos del sueño (incluyendo sueños muy vividos), agitación o ansiedad, náuseas,
temblores, confusión, sudoración, cefalea, diarrea, palpitaciones, inestabilidad emocional,
irritabilidad y alteraciones visuales. Generalmente estos síntomas son de intensidad leve a
moderada, sin embargo, en algunos pacientes pueden ser graves. Normalmente aparecen en los
primeros días después de la interrupción del tratamiento, pero se han dado casos muy raros de
aparición de tales síntomas en pacientes que han olvidado una dosis del tratamiento.
Generalmente, estos síntomas se resuelven espontáneamente a las dos semanas, aunque en
algunos individuos pueden prolongarse (2-3 meses o más). Por lo tanto, se recomienda que
cuando se interrumpa el tratamiento, la reducción de paroxetina se realice de forma gradual,
durante un periodo de varias semanas o meses, de acuerdo con las necesidades del paciente. (ver

MINISTERIO
Síntomas de retirada observados tras la interrupción de paroxetina, apartado 4.2 Posología y
forma de administración).

4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción

Fármacos serotoninérgicos
Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), la
administración conjunta con fármacos con actividad serotoninérgica (incluyendo IMAOs, L-
triptófano, triptanes, tramadol, linezolido, ISRS, litio y preparados de Hierba de San Juan-
Hypericum perforatum-) pueden conducir a la aparición de efectos serotoninérgicos asociados
(Síndrome serotoninérgico: ver apartado 4.3 Contraindicaciones y 4.4 Advertencias y
precauciones especiales de empleo).
Cuando estos fármacos se combinen con paroxetina, se aconseja precaución y se requiere un
estrecho control del paciente.

Pimozida
En un estudio en el que se administró una dosis única de 2 mg de pimozida concomitantemente
con paroxetina, se observó un aumento en los niveles de pimozida. Aunque el mecanismo de esta
interacción es desconocido, debido al estrecho margen terapéutico de pimozida y a su propiedad
conocida de prolongar el intervalo QT, el uso concomitante de paroxetina y pimozida está
contraindicado (ver apartado 4.3 Contraindicaciones).

Enzimas metabolizantes del fármaco
El metabolismo y farmacocinética de paroxetina pueden verse afectados por la inducción o
inhibición de enzimas metabolizantes del fármaco.
Cuando se administra paroxetina conjuntamente con un fármaco inhibidor del metabolismo
enzimático, debe considerarse la administración de la dosis más baja dentro del rango terapéutico.
No se consideran necesarios ajustes iniciales de la dosis cuando se administra paroxetina
conjuntamente con fármacos inductores del metabolismo enzimático conocidos (por ejemplo,
carbamacepina, rifampicina, fenobarbital, fenitoína). Cualquier ajuste posterior de dosis debe
guiarse por la respuesta clínica (tolerabilidad y eficacia).

Prociclidina
La administración diaria de paroxetina aumenta significativamente los niveles plasmáticos de
prociclidina. Se recomienda reducir la dosis de prociclidina si se observa la aparición de efectos
anticolinérgicos.

Antiepilépticos
La administración concomitante de paroxetina con carbamacepina, fenitoína, valproato sódico no
parece tener ningún efecto en el perfil farmacocinético/farmacodinámico de estos medicamentos
en pacientes epilépticos.

Inhibición del isoenzima CYP2D6
Como con otros antidepresivos, entre los que se encuentran otros inhibidores selectivos de la
recaptación de serotonina (ISRS), paroxetina inhibe el isoenzima CYP2D6 del citocromo hepático
P450. La inhibición del CYP2D6 puede conducir a un aumento de las concentraciones
plasmáticas de aquellos fármacos administrados conjuntamente que se metabolizan por dicho
enzima. Estos incluyen, ciertos antidepresivos tricíclicos (ej.: clomipramina, nortriptilina, y
desipramina), neurolépticos fenotiazínicos (ej.: perfenazina y tioridazina, ver apartado 4.3
Contraindicaciones), risperidona, atomoxetina, ciertos antiarrítmicos Tipo 1c (ej.: propafenona y
flecainida) y metoprolol. No se recomienda el uso de paroxetina en combinación con metoprolol
cuando se administre a pacientes con insuficiencia cardiaca debido al estrecho margen terapéutico
de metoprolol para esta indicación.

Alcohol
Como con otros fármacos psicotropos, se debe de recomendar al paciente que evite el consumo de
alcohol mientras esté tomando paroxetina.

Anticoagulantes orales
Puede aparecer interacción farmacodinámica entre paroxetina y los anticoagulantes orales. El uso
concomitante de paroxetina con anticoagulantes orales puede conducir a un aumento de la
actividad anticoagulante y del riesgo de hemorragia. Por tanto, paroxetina debe ser utilizada con
precaución en pacientes tratados con anticoagulantes orales. (ver apartado 4.4 Advertencias y
precauciones especiales de empleo).

AINES y ácido acetilsalicílico, y otros antiagregantes plaquetarios
Puede aparecer interacción farmacodinámica entre paroxetina y AINEs/ácido acetilsalicílico. El
uso concomitante puede conducir a un aumento del riesgo de hemorragias. (ver apartado 4.4
Advertencias y precauciones especiales de empleo).
Se aconseja precaución en pacientes que toman inhibidores selectivos de la recaptación de
serotonina (ISRS), concomitantemente con anticoagulantes orales, fármacos que se conoce que
afectan a la función plaquetaria o que aumenten el riesgo de hemorragia (p.ej.: antipsicóticos
atípicos como clozapina, fenotiazinas, la mayoría de antidepresivos tricíclicos, ácido
acetilsalicílico, antiinflamatorios no esteroideos-AINEs, inhibidores de la COX-2) así como en
pacientes con antecedentes de trastornos hemorrágicos o estados que puedan predisponer a
hemorragia.

4.6 Embarazo y lactancia

Embarazo
Los resultados de varios estudios epidemiológicos sugieren un ligero aumento del riesgo de
malformaciones cardiovasculares (ej.: defectos de los tabiques interventricular, principalmente, e
interauricular) asociado al uso de paroxetina durante el primer trimestre de embarazo. El
mecanismo es desconocido. Los datos sugieren que el riesgo de tener un recién nacido con una
malformación cardiovascular tras la exposición materna a paroxetina es menor del 2%,
comparado con el 1% aproximado esperado en la población general. Los datos disponibles no
sugieren un incremento en el porcentaje total de malformaciones congénitas.

Paroxetina sólo debe ser utilizada durante el embarazo cuando esté estrictamente indicado. El
médico deberá contemplar otros tratamientos alternativos en mujeres embarazadas o que deseen
quedarse embarazadas Se debe evitar la interrupción brusca del tratamiento durante el embarazo.
(ver «Síntomas de retirada observados tras la interrupción de paroxetina», apartado 4.2 Posología
y forma de administración)
Los recién nacidos deben ser evaluados cuidadosamente si la madre utiliza paroxetina en las
etapas finales del embarazo, particularmente en el tercer trimestre.

En recién nacidos de madres expuestas a paroxetina en las últimas etapas del embarazo, pueden
aparecer los siguientes síntomas: insuficiencia respiratoria, cianosis, apnea, convulsiones,
inestabilidad térmica, dificultad para alimentarse, vómitos, hipoglucemia, hipertonía, hipotonía,
hiperreflexia, temblores, nerviosismo, irritabilidad, letargia, llantos constantes, somnolencia y
dificultad para dormir. Estos síntomas se pueden deber a efectos serotoninérgicos o a síntomas de
retirada. En la mayoría de los casos, las complicaciones aparecen inmediatamente tras el parto o
poco tiempo después del parto (<24h). Estudios en animales muestran toxicidad reproductiva pero no indican directamente efectos perjudiciales con respecto al embarazo, desarrollo embrionario y fetal, parto y desarrollo postnatal (ver apartado 5.3 Datos preclínicos sobre seguridad).

Lactancia
A través de la leche materna se excretan pequeñas cantidades de paroxetina . En estudios
publicados, las concentraciones séricas en niños lactantes fueron indetectables (<2 ng/ml) o muy bajas (<4 ng/ml). En estos niños no se detectaron signos del efecto del fármaco. No obstante, paroxetina no debe utilizarse durante la lactancia, a menos que el posible beneficio de la madre justifique el riesgo potencial para el niño.

4.7 Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas

La experiencia clínica muestra que el tratamiento con paroxetina no está asociado a la alteración
de la función cognitiva ni psicomotora. Sin embargo, como ocurre con todos los psicofármacos,
los pacientes deben de ser advertidos sobre la capacidad para conducir vehículos y para manipular
maquinaria.
Aunque paroxetina no aumenta el deterioro que provoca el alcohol sobre la función mental y
psicomotora, no se recomienda tomar simultáneamente paroxetina y alcohol.

4.8 Reacciones adversas

Alguna de las reacciones adversas que se relacionan a continuación pueden disminuir en
intensidad y frecuencia en tratamientos continuados y generalmente no conducen al cese de la
terapia. Las reacciones adversas se han clasificado por órgano, sistemas y frecuencias. Las
frecuencias se han definido de la siguiente forma: muy frecuentes (>1/10), frecuentes (>1/100,
<1/10), poco frecuentes (>1/1.000, <1/100), raras (>1/10.000, <1/1.000), muy raras (<1/10.000), incluyendo notificaciones aisladas.

Trastornos de la sangre y del sistema linfático
Poco frecuentes: hemorragia anormal, predominantemente en la piel y membranas mucosas
(principalmente equimosis)
Muy raras: trombocitopenia.

Trastornos del sistema inmunológico
Muy raras: reacciones alérgicas (incluyendo urticaria y angioedema).

Trastornos endocrinos
Muy raras: síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIHAD)

Trastornos del metabolismo y de la nutrición
Frecuentes: disminución del apetito
Raras: hiponatremia. Se ha notificado esta hiponatremia principalmente en pacientes ancianos y
algunas veces debida a un síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIHAD).

Trastornos psiquiátricos
Frecuentes: somnolencia, insomnio, agitación.
Poco frecuentes: confusión, alucinaciones.
Raras: reacciones maníacas, ansiedad, pérdida de personalidad, ataques de pánico, acatisia. (ver
apartado 4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo).

MINISTERIO
Estos síntomas pueden ser debidos también a la enfermedad subyacente.

Trastornos del sistema nervioso
Frecuentes: mareos, temblores
Poco frecuentes: trastornos extrapiramidales
Raras: convulsiones
Muy raras: síndrome serotoninérgico (síntomas que puede incluir agitación, confusión, diaforesis,
alucinaciones, hiperreflexia, mioclonos, escalofríos, taquicardias y temblores)

Se han recibido notificaciones de trastornos extrapiramidales incluyendo distonía oro-facial, en
pacientes que a veces padecían trastornos del movimiento subyacentes o en aquellos tratados con
neurolépticos.

Trastornos oculares
Frecuentes: visión borrosa.
Muy raras: glaucoma agudo.

Trastornos cardíacos
Poco frecuentes: taquicardia sinusal.
Raras: bradicardia

Trastornos vasculares
Poco frecuentes: aumento o disminuciones transitorias en la presión arterial.
Aumento o disminución transitorio en la presión arterial, generalmente notificado en pacientes
tratados con paroxetina y con hipertensión preexistente o ansiedad.

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos
Frecuentes: bostezos

Trastornos gastrointestinales
Muy frecuentes: náuseas
Frecuentes: estreñimiento, diarrea, sequedad de boca.
Muy raras: hemorragia gastrointestinal

Trastornos hepatobiliares
Raras: aumento de las enzimas hepáticas
Muy raras: efectos hepáticos (tales como hepatitis, algunas veces relacionados con ictericia y/o
fallo hepático)

* Se han notificado casos de elevación de las enzimas hepáticas y muy raramente otros efectos
hepáticos (como hepatitis, algunas veces relacionados con ictericia y/o fallo hepático). Se debe de
valorar la interrupción del tratamiento con paroxetina si las pruebas de función hepática muestran
elevaciones prolongadas.

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Frecuentes: sudoración
Poco frecuentes: erupciones cutáneas, prurito
Muy Raras: reacciones de fotosensibilidad.

Trastornos renales y urinarios
Poco frecuentes: retención urinaria.

Trastornos del aparato reproductor y de la mama
Muy frecuentes: disfunción sexual
Raras: hiperprolactinemia/galactorrea
Muy raras: priapismo

Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Raras: artralgia y mialgia

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Frecuentes: astenia, ganancia de peso
Muy raras: edema periférico.

SÍNTOMAS DE RETIRADA OBSERVADOS TRAS LA INTERRUPCIÓN DE
PAROXETINA

Frecuentes: mareos, alteraciones sensitivas, alteraciones del sueño, ansiedad, dolor de cabeza.
Poco frecuentes: agitación, nauseas, temblores, confusión, sudoración, inestabilidad emocional,
alteraciones visuales, palpitaciones, diarrea, irritabilidad.

La interrupción del tratamiento con paroxetina (particularmente si es brusca) frecuentemente
conduce a la aparición de síntomas de retirada. Se han notificado mareos, alteraciones sensitivas
(incluyendo parestesia y sensación de calambres), alteraciones del sueño (incluyendo sueños muy
vividos), agitación o ansiedad, nauseas, temblores, confusión, sudoración, dolor de cabeza,
diarrea, palpitaciones, inestabilidad emocional, irritabilidad, y alteraciones visuales.

Generalmente estas reacciones son de intensidad leve a moderada y se resuelven
espontáneamente, sin embargo, en algunos pacientes pueden ser graves y/o prolongadas. Por lo
tanto, cuando se vaya a interrumpir el tratamiento con paroxetina se recomienda realizarlo de
forma gradual, mediante la reducción progresiva de la dosis. (ver apartado 4.2 Posología y forma
de administración y apartado 4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo).

REACCIONES ADVERSAS EN ENSAYOS CLÍNICOS PEDIÁTRICOS.
En ensayos clínicos de corta duración (de hasta 10-12 semanas) realizados en niños y
adolescentes, las reacciones adversas que se enumeran a continuación se observaron en al menos
el 2% de los pacientes tratados con paroxetina con una frecuencia de al menos el doble que en el
grupo placebo: aumento de comportamientos suicida (incluyendo intentos de suicidio y
pensamientos suicidas), comportamientos autolesivos y aumento de la hostilidad. Los
pensamientos suicidas y los intentos de suicidio se observaron principalmente en ensayos clínicos
en adolescentes con trastorno depresivo mayor. El aumento de hostilidad apareció particularmente
en niños con trastorno obsesivo compulsivo, y especialmente en niños menores de 12 años. Otras
reacciones que se observaron con mayor frecuencia en el grupo de paroxetina con respecto al
placebo fueron: disminución del apetito, temblores, sudoración, hiperkinesia, agitación, labilidad
emocional (incluyendo llanto y cambios del estado de ánimo).

En estudios que utilizaron un régimen de disminución gradual de la dosis, los síntomas que se
notificaron, durante la fase de disminución gradual de la dosis hasta la interrupción del
tratamiento con paroxetina, en al menos el 2 % de los pacientes y con una frecuencia de al menos
2 veces con respecto al placebo, fueron: labilidad emocional (incluyendo llanto, cambios del
estado de ánimo, autolesiones, pensamientos suicidas e intentos de suicidio), nerviosismo,
mareos, nauseas y dolor abdominal (ver apartado 4.4 Advertencias y precauciones especiales de
empleo).

MINISTERIO
4.9 Sobredosis

Signos y síntomas

A partir de la información disponible, se conoce que el margen de seguridad de la paroxetina en
caso de sobredosis es amplio.
La experiencia en casos de sobredosis con paroxetina indica que, además de los síntomas
mencionados en el apartado 4.8 «Reacciones adversas», puede aparecer vómitos, midriasis, fiebre,
cambios en la presión arterial, cefalea, contracciones musculares involuntarias, agitación,
ansiedad y taquicardia.
Los pacientes se recuperan generalmente sin secuelas graves incluso cuando han tomado dosis de
hasta 2000 mg. De forma ocasional se han notificado casos de reacciones tales como coma o
cambios en el ECG, muy raramente con un desenlace fatal, y en general cuando se tomó
paroxetina en sobredosis conjuntamente con otros fármacos psicótropos, con o sin alcohol.
Tratamiento

No se conoce antídoto específico.

El tratamiento comprende las medidas generales habituales utilizadas frente a la sobredosis por
cualquier antidepresivo. Cuando sea aplicable, se procederá al vaciamiento del contenido gástrico
mediante la inducción del vómito, el lavado gástrico o ambos. Tras la evacuación gástrica, se
administran de 20 a 30 g de carbón activado cada 4-6 horas durante las primeras 24 horas tras la
ingesta. Asimismo, se recomienda tratamiento conservador con vigilancia de las constantes vitales
y observación del enfermo.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS DE ESTE MEDICAMENTO


5.1 Propiedades farmacodinámicas

Grupo farmacoterapéutico: antidepresivos- inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina,
código ATC: N06A B05

Mecanismo de acción
Paroxetina es un inhibidor potente y selectivo de la recaptación de 5-hidroxitriptamina (5-HT,
serotonina) y se piensa que su acción antidepresiva y su eficacia en el tratamiento de Trastorno
Obsesivo Compulsivo, Ansiedad social/fobia social, Trastorno de Ansiedad Generalizada,
Trastorno por Estrés Post-traumático y Trastorno de angustia, se deben a la inhibición específica
de la recaptación de 5-HT por las neuronas cerebrales.

Paroxetina no se relaciona químicamente con los antidepresivos tricíclicos, tetracíclicos y
antidepresivos de otro tipo.

Paroxetina presenta baja afinidad por receptores colinérgicos muscarínicos y estudios en animales
indican sólo débiles propiedades anticolinérgicas.

De acuerdo a esta acción selectiva, los estudios in vitro indican que a diferencia de los
antidepresivos tricíclicos, paroxetina tiene poca afinidad por los adrenorreceptores alfa1, alfa2 y
beta, y receptores de dopamina (D2), análogos a 5-HT1, 5-HT2 e histamina (H1). Esta falta de
interacción con receptores postsinápticos in vitro se comprueba por los estudios in vivo que
demuestran la falta de propiedades hipotensoras y depresoras del SNC.

MINISTERIO
Efectos farmacodinámicos
Paroxetina no produce alteración de la función psicomotora ni potencia el efecto depresor del
etanol.

Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuando paroxetina se
administra a animales a los que se ha administrado previamente inhibidores de la
monoaminooxidasa (IMAO) o triptófano se producen síntomas de excesiva estimulación de
receptores 5-HT.

Los estudios de comportamiento y EEG muestran que la paroxetina generalmente es poco
estimulante a dosis superiores a las requeridas para inhibir la recaptación de 5-HT. Las
propiedades estimulantes no son del tipo de las producidas por las anfetaminas.

Los estudios en animales indican que paroxetina es bien tolerada a nivel del sistema
cardiovascular.
Paroxetina no produce en individuos sanos cambios clínicamente significativos de la presión
arterial, frecuencia cardíaca o ECG.

Los estudios indican que a diferencia de antidepresivos que inhiben la recaptación de
noradrenalina, paroxetina tiene menor propensión de inhibir los efectos hipotensores de
guanetidina.

En el tratamiento de trastornos depresivos, paroxetina muestra una eficacia comparable a los
antidepresivos convencionales.

Existe alguna evidencia de que paroxetina puede tener valor terapéutico en pacientes que no han
respondido a terapias convencionales.

La administración matutina de paroxetina no altera ni la calidad ni la duración del sueño. Más
aún, los pacientes suelen experimentar una mejoría del sueño, a medida que responden al
tratamiento con paroxetina.

Dosis respuesta
En estudios a dosis fijas la curva de dosis respuesta es lineal, lo cual indica, en términos de
eficacia, que no existe ninguna ventaja si se utiliza una dosis más alta que la recomendada. Sin
embargo, existen datos clínicos que sugieren que un aumento gradual de la dosis puede ser
beneficioso en algunos pacientes.

Eficacia a largo plazo
La eficacia a largo plazo de paroxetina en depresión ha sido demostrada en un estudio de
mantenimiento de 52 semanas que incluyó en su diseño la prevención de recaídas: el 12 % de los
pacientes que recibieron paroxetina (20-40 mg/día), y el 28 % de los pacientes con placebo
sufrieron recaídas.

La eficacia a largo plazo de paroxetina en el tratamiento de Trastornos Obsesivo Compulsivo se
ha examinado en tres estudios de mantenimiento de 24 semanas que incluyó en su diseño la
prevención de recaídas: uno de los tres estudios reflejó una diferencia significativa entre las
recaídas en el grupo de paroxetina (38 %) comparado con el grupo placebo (59 %).

La eficacia a largo plazo de paroxetina en el tratamiento del Trastornos por Angustia ha sido
demostrada en un estudio de mantenimiento de 24 semanas que incluyó en su diseño la
prevención en recaídas: el 5 % de los pacientes que recibieron paroxetina (10-40 mg/día), y el 30
% de los pacientes con placebo, sufrieron recaídas, éste fue apoyado por un estudio de
mantenimiento de 36 semanas.

La eficacia a largo plazo de paroxetina en el tratamiento del trastorno de ansiedad social,
trastorno de ansiedad generalizada y trastorno por estrés post-traumático, no ha sido demostrada
de forma concluyente.

5.2 Propiedades farmacocinéticas
Absorción
Paroxetina se absorbe bien tras su administración oral y sufre metabolismo de primer paso.
Debido al metabolismo de primer paso, la cantidad de paroxetina disponible en circulación
sistémica es menor que la absorbida en el tracto gastrointestinal. La saturación parcial del efecto
de primer paso y la reducción del aclaramiento plasmático suceden una vez que la administración
del fármaco se incrementa con dosis únicas más elevadas o con dosis repetidas. Esto conlleva a
incrementos no proporcionales a la dosis de las concentraciones plasmáticas de paroxetina y por
tanto, a que los parámetros farmacocinéticos no sean estables, dando lugar a una farmacocinética
no lineal. Sin embargo, la no-linealidad es generalmente pequeña y se limita a aquellos individuos
que alcanzaron bajos niveles plasmáticos con dosis bajas.
Los niveles sistémicos estables se obtienen al cabo de 7-14 días del inicio del tratamiento con
fórmulas de liberación controlada o inmediata y la farmacocinética no se modifica durante
tratamientos prolongados.
Distribución
La paroxetina se distribuye ampliamente por los tejidos y los datos farmacocinéticos indican que
sólo el 1% de la paroxetina presente en el organismo se encuentra en el plasma.

A concentraciones terapéuticas, aproximadamente el 95% de la paroxetina presente en el plasma
se une a las proteínas plasmáticas.

No se ha encontrado correlación entre las concentraciones plasmáticas de paroxetina y su efecto
clínico (reacciones adversas y eficacia).

Ocurre una transferencia de pequeñas cantidades de paroxetina a la leche materna en el ser
humano y a los fetos en los animales de laboratorio.
Metabolismo
Los metabolitos principales de paroxetina son productos de oxidación y metilación, polares y
conjugados, que se eliminan rápidamente. No es probable que los metabolitos de paroxetina
contribuyan a la acción terapéutica dada la práctica ausencia de actividad farmacológica de los
mismos.

El metabolismo de paroxetina no compromete su acción selectiva sobre la recaptación neuronal de
la 5-HT.
Eliminación
La excreción urinaria de paroxetina inalterada es normalmente menor del 2% de la dosis, siendo
la excreción urinaria de los metabolitos de aproximadamente el 64% de la dosis. Cerca del 36%
de la dosis se excreta con las heces, probablemente con la bilis. En esta excreción fecal,
paroxetina inalterada representa menos del 1% de la dosis. Por lo tanto, paroxetina se elimina casi
completamente en forma metabolizada.

La eliminación de metabolitos es bifásica, siendo resultado, inicialmente, de un metabolismo de
primer paso, para posteriormente ser controlada por la eliminación sistémica de paroxetina.

MINISTERIO
La vida media de eliminación es variable pero generalmente es de 1 día.

Poblaciones especiales

Ancianos y pacientes con insuficiencia renal o hepática
En los ancianos y en aquellos individuos con insuficiencia renal grave y en aquellos con
insuficiencia hepática, aparecen incrementadas las concentraciones plasmáticas de paroxetina;
pero el rango de concentración plasmática coincide con el de los individuos sanos adultos.

5.3 Datos preclínicos sobre seguridad

Se han realizado estudios toxicológicos en el mono rhesus y ratas albinas; en ambas especies, la
vía metabólica es similar a la descrita en humanos. Como ocurre con las aminas lipofílicas,
incluyendo los antidepresivos tricíclicos, se detectó fosfolipidosis en ratas. No se observó
fosfolipidosis en estudios con primates de hasta un año de duración, a dosis que fueron 6 veces
más altas que las dosis recomendadas en la práctica clínica.

Carcinogénesis: en estudios de dos años realizados en ratones y ratas, la paroxetina no presentó
efecto neoplásico.

Genotoxicidad: no se observó genotoxicidad en una batería de ensayos in vitro e in vivo.

Estudios de toxicidad de la capacidad reproductora en ratas han mostrado que la paroxetina afecta
a la fertilidad masculina y femenina. En ratas, se observó que aumenta la mortalidad de las crías y
retrasa la osificación. Los efectos más tardíos se relacionaron con la toxicidad materna y no se
consideró como un efecto directo sobre el feto/neonato.

6. DATOS FARMACÉUTICOS


6.1 Lista de excipientes

Núcleo:
Fosfato de cálcico dibásico
Glicolato de sodio de almidón sin gluten
Estearato de magnesio
Agua purificada.

Recubrimiento pelicular:
Metilhidroxipropilcelulosa
Hidroxipropilcelulosa
Dióxido de titanio (E171)
Óxido de hierro amarillo (E172)
Óxido de hierro rojo (E172)
Agua purificada.

6.2 Incompatibilidades

No se han descrito.

6.3 Periodo de validez

MINISTERIO
3 años.

6.4 Precauciones especiales de conservación

Conservar en el estuche original.

6.5 Naturaleza y contenido del recipiente

Envases con 10, 14, 20, 28, 50, 30, 56, 60, o 100 comprimidos en:
Envases blister de PVC/PE/PVDC/Al.
Envases blister de PVC/TE/PVDC/Al.
Envase blister de Al/Al.
*Posible comercialización solamente de algunos tamaños de envases

6.6 Instrucciones de uso y manipulación

Ninguna especial.
La eliminación de los productos no utilizados o de los envases se establecerá de acuerdo con las
exigencias locales.

7. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


FARMA-LEPORI, S.A.
C. Osi, 7
08034 Barcelona

8. NÚMERO DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


65.972

9. FECHA DE LA PRIMERA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA
AUTORIZACIÓN


5 de Abril de 2004

10. FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO


Julio de 2006


Otras presentaciones de este medicamento:


PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película, 14 comprimidos

PARATONINA 20 mg comprimidos recubiertos con película, 56 comprimidos


Fuente del texto: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED)

 Enfermepedia | Categoría: Medicamentos | Prospectos

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