La Pityriasis rosea o Pitiriasis rosada es una erupción aguda de la piel, benigna, que posee una evolución conocida y distintiva. Sus lesiones iniciales son una placa heráldica que es seguida en una o dos semanas por una erupción generalizada secundaria con una distribución característica y que dura unas seis semanas.[1] [2]
Las causa de la pitiriasis rosada es desconocida, aunque comúnmente se cree que su origen reside en un virus.
La pitiriasis rosada puede afectar a miembros de ambos sexos. Afecta con mayor frecuencia a niños, adolescentes y adultos jóvenes. La mayoría de personas que la padecen tienen entre 10 y 35 años de edad. La condición tiene una mayor incidencia en primavera y otoño.
Por lo general no es contagiosa y posee una virulencia sumamente limitada, aunque ha habido casos de pequeñas epidemias en hermandades y bases militares .
Índice
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Síntomas
Los síntomas incluyen:
- Una infección respiratoria puede preceder a todos los demás síntomas hasta en un 68,8% de los pacientes. [3]
- Clásicamente aparece una zona ovalada de color rosa o pardo, el llamado "escudo heráldico" (veces también se denomina "mancha heráldica" o "mancha madre"), de 2 a 10 cm localizada en el pecho o en la espalda. [4] [5] En ocasiones, la placa heráldica puede aparecer en una posición oculta (en la axila, por ejemplo) y no notarse de inmediato. La placa heráldica también puede aparecer como un grupo de pequeñas manchas ovaladas, y ser confundido con acné. En raras ocasiones, no aparece en absoluto. [4]
- 7-14 días después de la placa heráldica, aparecen erupciones en el torso en forma de grandes manchas rosas o rojas, escamosas, de forma ovalada. [4] En el 6% de los casos puede ocurrir una distribución inversa, con la erupción sobre todo en las extremidades. [6] En general, la mayoría de las manchas ovaladas se reparten primero por el pecho, siguiendo la línea costal, formando una distribución característica de "árbol de Navidad". [4] Varios días después pueden aparecen pequeñas erupciones circulares en la espalda y el cuello. Es inusual que se formen lesiones en la cara, pero pueden aparecer en las mejillas o en la línea del cabello.
- Aproximadamente una de cada cuatro personas con Pityriasis rosea sufren de picor leve o grave sintomático. (Es mucho más común una picazón moderada de la piel debido a un exceso de sequedad, sobre todo si el jabón se utiliza para limpiar las zonas afectadas.) La comezón es a menudo no específica, y se agrava si se rasca. Esto tiende a desaparecer cuando se desarrolla la erupción, y no suelen mantenerse durante todo el curso de la enfermedad. [4]
- La erupción puede estar acompañada de un ligero dolor de cabeza, fiebre, náuseas y fatiga física.
- La erupción puede aparecer tambien en el busto.

Una erupción ovalada de Pityriasis Rosea
Leyenda
[4] [7] [5] [8] [9] [10] [11] [3] [6]
- ↑ Freedberg, et. al. (2003). Fitzpatrick’s Dermatology in General Medicine. (6th ed.). McGraw-Hill. ISBN 0-07-138076-0.
- ↑ James, William; Berger, Timothy; Elston, Dirk (2005). Andrews’ Diseases of the Skin: Clinical Dermatology. (10th ed.). Saunders. ISBN 0-7216-2921-0.
- ↑ a b Sharma, P (2000). J Am Acad Dermatol 42 (2 pt 1): p. 241.
- ↑ a b c d e f «Pityriasis rosea». American Academy of Dermatology (2000, 2003). Consultado el 04-06-2009.
- ↑ a b Habif, Thomas P (2004), Clinical Dermatology: A Clinical Guide to Diagnosis and Therapy (4th edición), Mosby, pp. 246-8, ISBN 0-323-01319-8
- ↑ a b Tay, Y; Goh, C (829). «One-year review of pityriasis rosea at the National Skin Centre, Singapore». Ann Acad Med Singapore 28 (6).
- ↑ Horn T, Kazakis A (1987). «Pityriasis rosea and the need for a serologic test for syphilis». Cutis 39: p. 81.
- ↑ Arndt, KA (1983). «Treatment of pityriasis rosea with UV radiation». Arch Dermatol 119: p. 381.
- ↑ Leenutaphong V, Jiamton S (1995). «UVB phototherapy for pityriasis rosea: a bilateral compatison study». J Am Acad Dermatol 33 (6): p. 996.
- ↑ Kempf, W; et al (1999). «Pityriasis rosea is not associated with Human herpesvirus 7». Arch Dermatol 135 (9): p. 1070.
- ↑ Chuang, T-Y; et al (1982). «Pityriasis rosea in Rochester, Minnesota, 1969 to 1978: a 10-year epidemiologic study». J Am Acad Dermatol 7: p. 80.
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