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ROFERON- A 9 M.U.I. solución inyectable en jeringa precargada, 6 JERINGAS PRECARGD 0,5ML INY

ROFERON- A 9 M.U.I. solución inyectable en jeringa precargada, 6 JERINGAS PRECARGD 0,5ML INY


Información completa del medicamento:

Datos generales del medicamento

Principio activo: INTERFERON ALFA
Código Nacional: 863183
Código Registro: 62994
Nombre de presentación: ROFERON- A 9 M.U.I. solución inyectable en jeringa precargada, 6 JERINGAS PRECARGD 0,5ML INY
Laboratorio: ROCHE FARMA, S.A.
Fecha de autorización: 2000-04-24
Estado: Autorizado
Fecha de estado: 2000-04-24

Lease toda la información del prospecto detalladamente antes de empezar a tomar el medicamento.

  • Si tiene alguna duda, consulte a su farmacéutico o médico, esta información en ningún momento sustituye la consulta profesional.
  • Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado en este prospecto, informe a su farmacéutico o médico.
  • Este medicamento se le ha recetado a usted personalmente y no debe dárselo a otras personas aunque tengan los mismos síntomas, ya que puede perjudicarles.

Prospecto del medicamento


Toda la información del medicamento:

NOMBRE DEL MEDICAMENTO | COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA | FORMA FARMACÉUTICA | DATOS CLÍNICOS | PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS | DATOS FARMACÉUTICOS | TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | NÚMERO(S) DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN | FECHA DE LA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA AUTORIZACIÓN | FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO |


FICHA TÉCNICA O RESUMEN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL PRODUCTO

1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO


ROFERON-A 9 MUI
solución inyectable en jeringa precargada

2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA


Roferon-A se presenta en solución inyectable en jeringa precargada lista para su uso. Cada
jeringa precargada contiene 9 millones de unidades internacionales de interferón alfa-2a en
0,5 mililitros* (9 MUI/0,5 ml).

* Contiene sobredosis de volumen

Interferón alfa-2a recombinante fabricado mediante ingeniería genética a partir de
Escherichia coli.

Para la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.

3. FORMA FARMACÉUTICA


Solución inyectable en jeringa precargada.
La solución es transparente y de incolora a amarillo claro.

4. DATOS CLÍNICOS


4.1 Indicaciones terapéuticas

Roferon-A está indicado para el tratamiento de:

– Tricoleucemia.

– Pacientes con sarcoma de Kaposi asintomático progresivo asociado a SIDA, con un
recuento de células CD4 >250/mm³.

– Fase crónica de la leucemia mieloide crónica (LMC) con cromosoma Filadelfia positivo.
Roferon-A no es un tratamiento alternativo en pacientes con LMC que cuenten con un
familiar con un HLA-idéntico y que tengan previsto o en los que sea posible el trasplante
alogénico de médula ósea en un futuro inmediato. Se ignora aún si Roferon-A puede
considerarse como tratamiento con potencial curativo en esta indicación.

– Linfoma cutáneo de células T. El interferón alfa-2a (Roferon-A) puede ser activo en los
pacientes con enfermedad progresiva y que no toleran o no responden a la terapia
convencional.

– Pacientes adultos con hepatitis B crónica histológicamente probada que presentan
marcadores de replicación vírica; es decir, con positividad para el ADN del VHB o el
antígeno HBe.

– Pacientes adultos con hepatitis C crónica histológicamente probada con anticuerpos anti-
VHC o RNA del VHC y niveles séricos elevados de alanina aminotransferasa (ALT), sin
descompensación hepática.

La eficacia de interferón alfa-2a en el tratamiento de la hepatitis C aumenta al combinarse
con ribavirina. Roferon-A debe administrarse en monoterapia fundamentalmente en caso
de intolerancia o contraindicación a la ribavirina.

– Linfoma No-Hodgkin Folicular.

– Carcinoma avanzado de células renales.

– Pacientes con melanoma maligno, estadío II de la escala AJCC (profundidad tumoral de
Breslow >1,5 mm, sin nódulos linfáticos afectados, ni diseminación cutánea), libres de
enfermedad después de cirugía.

4.2 Posología y forma de administración

No todas las formulaciones galénicas disponibles de Roferon-A se pueden usar para todas
las indicaciones mencionadas en la sección 4.1 Indicaciones terapéuticas. Las jeringas
precargadas sólo se deberían recetar cuando se requiera la dosis apropiada.

– TRICOLEUCEMIA

Dosis inicial:
Tres MUI/día en inyección subcutánea, durante 16-24 semanas. Si el paciente no tolera esta
pauta, se reducirá la dosis diaria a 1,5 MUI y/o se cambiará a tres veces por semana.

Dosis de mantenimiento:
Tres MUI en inyección subcutánea, tres veces por semana. Si el paciente no tolera esta
pauta, se reducirá la dosis a 1,5 MUI tres veces por semana.

Duración del tratamiento:
El tratamiento debe prolongarse aproximadamente seis meses antes de que el médico
decida si debe continuarlo en los respondedores o suspenderlo en los no respondedores. Se
ha administrado Roferon-A por espacio de hasta 20 meses consecutivos. Aún no se ha
establecido la duración óptima del tratamiento de la tricoleucemia con Roferon-A.

La dosis mínima eficaz de Roferon-A en el tratamiento de la tricoleucemia no se ha
establecido aún.

– SARCOMA DE KAPOSI ASOCIADO AL SIDA

Roferon-A está indicado para el tratamiento de pacientes con sarcoma de Kaposi progresivo
asintomático asociado a SIDA y recuentos de células CD4 >250/mm³. Los enfermos con
SIDA y recuentos de CD4 <250/mm³ o aquéllos con antecedentes de infección oportunista o síntomas constitucionales no parecen responder al tratamiento con Roferon-A, por tanto, no deben ser tratados. Todavía no se ha establecido la dosis óptima.

Roferon-A no debe utilizarse con inhibidores de la proteasa. A excepción de zidovudina, no
se dispone de datos de seguridad sobre la combinación de Roferon-A con inhibidores de la
transcriptasa inversa.

Dosis inicial:
Roferon-A se administrará en inyección subcutánea en dosis escalonada hasta 18 MUI/día
por lo menos, a ser posible hasta 36 MUI/día, durante un total de diez o doce semanas, a
pacientes mayores de 18 años. Se recomienda escalonar la dosis según el esquema
siguiente:

Días 1-3 3 MUI/día
Días 4-6 9 MUI/día
Días 7-9 18 MUI/día; y si el paciente la tolera, debe aumentarse hasta:
Días 10-84 36 MUI/día

Dosis de mantenimiento:
Roferon-A se debe administrar en inyección subcutánea, tres veces por semana a la dosis
máxima que tolere el paciente, pero sin sobrepasar 36 MUI.

En pacientes con sarcoma de Kaposi asociado a SIDA tratados con 3 MUI/día de Roferon-
A se ha obtenido una tasa de respuesta menor que con la dosis recomendada.

Duración del tratamiento:
Es preciso controlar la evolución de las lesiones para determinar la respuesta al tratamiento.
La terapia debe proseguirse durante un mínimo de 10 semanas, preferentemente 12, antes
de que el médico decida si debe continuarla en los respondedores o suspenderla en los no
respondedores. En general, transcurren unos tres meses hasta las primeras manifestaciones
de respuesta al tratamiento. Se ha administrado Roferon-A por espacio de hasta 20 meses
consecutivos. Si el paciente responde al tratamiento, éste deberá proseguirse al menos hasta
que no haya indicios de tumor. No se ha establecido todavía la duración óptima del
tratamiento del sarcoma de Kaposi asociado al SIDA con Roferon-A.

Nota:
Tras la suspensión del tratamiento con Roferon-A reaparecen frecuentemente las lesiones
del sarcoma de Kaposi.

– LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA

Roferon-A está indicado para el tratamiento de los pacientes en la fase crónica de la
leucemia mieloide crónica (LMC) con cromosoma Filadelfia positivo. Roferon-A no es un
tratamiento alternativo en pacientes con LMC que cuenten con un familiar con un HLA-
idéntico y que tengan previsto o en los que sea posible el trasplante alogénico de médula
ósea en un futuro inmediato.

Roferon-A permite obtener remisiones hematológicas en el 60% de los pacientes con LMC
en fase crónica, independientemente del tratamiento anterior. Dos tercios de estos pacientes
presentan una respuesta hematológica completa, como máximo 18 meses después de
iniciada la terapia.

A diferencia de la quimioterapia citotóxica, con el interferón alfa-2a se puede obtener una
respuesta citogenética sostenida durante más de 40 meses. Se ignora aún si Roferon-A
puede considerarse como tratamiento con potencial curativo en esta indicación.

Dosis:
Se recomienda administrar Roferon-A en inyección subcutánea, por espacio de ocho a 12
semanas, a pacientes de 18 ó más años. La pauta recomendada es la siguiente:

Días 1-3 3 MUI/día
Días 4-6 6 MUI/día
Días 7-84 9 MUI/día

Duración del tratamiento:
El tratamiento debe tener una duración mínima de ocho semanas, preferentemente doce,
antes de que el médico decida si debe continuarlo en los pacientes respondedores o
suspenderlo en los que no presenten variaciones de los parámetros hematológicos. A los
respondedores se los debe tratar hasta obtener una respuesta hematológica completa o
durante un máximo de 18 meses. En todos los pacientes con respuesta hematológica
completa debe proseguirse el tratamiento con 9 MUI/día (dosis óptima) ó 9 MUI tres veces
por semana (dosis mínima), a fin de obtener una respuesta citogenética en el más corto
espacio de tiempo posible. La duración óptima del tratamiento de la LMC con Roferon-A
no se ha determinado aún, pero sí se han observado respuestas citogenéticas a los dos años
de iniciada la terapia.

No se han establecido aún la seguridad terapéutica, la eficacia y la dosis óptima de
Roferon-A en los niños con LMC.

– LINFOMA CUTÁNEO DE CÉLULAS T (LCCT)

El interferón alfa-2a (Roferon-A) puede ser eficaz contra el linfoma cutáneo de células T en
los pacientes con enfermedad progresiva que no toleran o no responden al tratamiento
convencional.

La dosis óptima no ha sido establecida.

Dosis inicial:
Roferon-A debe administrarse en dosis escalonada hasta 18 MUI/día en inyección
subcutánea, durante un total de 12 semanas, a pacientes de 18 ó más años. La pauta
recomendada es la siguiente:

Días 1-3 3 MUI/día
Días 4-6 9 MUI/día
Días 7-84 18 MUI/día

Dosis de mantenimiento:

MINISTERIO
Roferon-A se debe administrar en inyección subcutánea, tres veces por semana a la dosis
máxima que pueda tolerar el paciente, pero sin sobrepasar 18 MUI.

Duración del tratamiento:
El tratamiento debe tener una duración mínima de ocho semanas, preferentemente doce,
antes de que el médico decida si debe continuarlo en los respondedores o suspenderlo en
los no respondedores. A los pacientes respondedores se los debe tratar durante un mínimo
de 12 meses, a fin de tener las máximas posibilidades de obtener una respuesta completa y
mejorar la probabilidad de una respuesta prolongada. Se ha administrado Roferon-A por
espacio de hasta 40 meses consecutivos. La duración óptima del tratamiento de los LCCT
con Roferon-A no se ha determinado aún.

Advertencia:
En aproximadamente el 40% de los pacientes con LCCT no se han observado respuestas
tumorales objetivas. Por lo general, las respuestas parciales se producen en el plazo de 3
meses y las completas en el de 6 meses, pero ocasionalmente puede transcurrir más de un
año hasta obtenerse la mejor respuesta.

– HEPATITIS B CRÓNICA

Roferon-A está indicado para el tratamiento de pacientes adultos con hepatitis B crónica
histológicamente probada que presentan marcadores de replicación vírica, es decir, con
positividad para el ADN del VHB, o el antígeno HBe.

Posología recomendada
Todavía no se ha establecido la pauta terapéutica óptima. Normalmente se utilizan dosis de
2,5 a 5,0 MUI/m² de superficie corporal en administración subcutánea tres veces por
semana, durante un periodo de cuatro a seis meses.

La dosis puede ajustarse con arreglo a cómo tolere el paciente la medicación. Si después de
tres o cuatro meses de tratamiento no se aprecia ninguna mejoría, conviene considerar la
suspensión del mismo.

Niños: Niños con hepatitis crónica B han recibido hasta 10 MUI/m² sin efectos secundarios
importantes. Sin embargo, no se ha demostrado la eficacia del tratamiento.

– HEPATITIS C CRÓNICA

ROFERON-A EN COMBINACIÓN CON RIBAVIRINA

PACIENTES CON RECIDIVA

Roferon-A se administra en combinación con ribavirina en pacientes adultos con hepatitis
C crónica que hayan respondido previamente a la monoterapia con interferón alfa pero que
hayan recidivado tras la finalización del tratamiento.

Dosis:
Roferon-A: 4,5 MUI tres veces por semana mediante inyección subcutánea, durante un
periodo de 6 meses.

MINISTERIO
Dosificación de Ribavirina:
Dosis de Ribavirina: de 1000 a 1200 mg/día en dos dosis divididas (una en la mañana con
el desayuno y otra con la cena). Por favor, consulte la Ficha Técnica de ribavirina para más
detalles sobre posología y forma de administración de ribavirina.

PACIENTES SIN TRATAMIENTO PREVIO (NAÏVE)

La eficacia de interferón alfa-2a en el tratamiento de la hepatitis C aumenta al combinarse
con ribavirina. Roferon-A debe administrarse en monoterapia fundamentalmente en caso de
intolerancia o contraindicación a la ribavirina.

Dosis:
Roferon-A: 3 a 4,5 MUI tres veces por semana mediante inyección subcutánea durante un
periodo de al menos 6 meses. El tratamiento debe continuarse durante otros 6 meses
adicionales en aquellos pacientes que presenten negatividad frente al RNA del VHC en el
6º mes, que estén infectados con el genotipo I y que tengan alta carga viral antes del
tratamiento.

Dosificación de Ribavirina: ver más arriba

Se deben tener en cuenta otros factores pronóstico negativos (edad >40 años, varón, fibrosis
en puente) con objeto de ampliar el tratamiento a 12 meses.

Los pacientes que no alcancen respuesta virológica tras 6 meses de tratamiento (RNA-VHC
por debajo del límite de detección) generalmente no presentarán respuesta virológica
sostenida (RNA-VHC por debajo del límite de detección a los 6 meses de suspender el
tratamiento).

ROFERON-A EN MONOTERAPIA

La monoterapia con Roferon-A debe ser fundamentalmente administrada en caso de
intolerancia o contraindicación a la ribavirina

Dosis inicial:
Roferon-A se administrará a una dosis de 3 a 6 MUI mediante inyección subcutánea, tres
veces por semana, durante seis meses, como tratamiento de inducción, siempre que el
paciente lo tolere. En pacientes que no responden después de tres o cuatro meses de
tratamiento debe considerarse la supresión del mismo.

Dosis de mantenimiento:
Los pacientes que muestren una normalización de los niveles séricos de ALT y/o RNA del
VHC indetectable deben continuar con un tratamiento de mantenimiento a base de 3 MUI
de Roferon-A, tres veces por semana, durante seis meses adicionales o más, con objeto de
consolidar la respuesta completa. No se ha determinado la duración óptima del tratamiento
pero se recomienda el tratamiento al menos durante 12 meses.

Nota:
La mayoría de los pacientes que recidivan tras un tratamiento adecuado con Roferon-A
solo, lo hacen en los 4 primeros meses después de suspendida la terapia.

– LINFOMA NO-HODGKIN FOLICULAR

En pacientes con Linfoma No-Hodgkin folicular avanzado (alta carga tumoral), Roferon-A
prolonga la supervivencia, libre de enfermedad y libre de progresión, cuando se usa como
tratamiento adyuvante a regímenes quimioterápicos tipo CHOP. Sin embargo, no se ha
podido establecer aun la eficacia del tratamiento adyuvante con interferón alfa-2a en lo que
respecta a la supervivencia general a largo plazo de estos pacientes.

Posología recomendada
Roferon-A se administrará concomitantemente con un régimen convencional de
quimioterapia (como la combinación de ciclofosfamida, prednisona, vincristina y
doxorrubicina), siguiendo una pauta de 6 MU.I./m² por vía subcutánea, desde el día 22 al
26 de cada ciclo de 28 días.

– CARCINOMA AVANZADO DE CÉLULAS RENALES

En pacientes con carcinoma avanzado de células renales el tratamiento con Roferon-A en
combinación con vinblastina induce una respuesta global de aproximadamente 17-26%,
retrasa la progresión de la enfermedad y prolonga la supervivencia global.

Posología recomendada
Roferon-A deberá administrarse en inyección subcutánea en dosis de 3 MUI tres veces por
semana durante la primera semana, 9 MUI tres veces por semana en la segunda semana y
18 MUI tres veces por semana de la tercera semana en adelante. De forma concomitante se
administrará vinblastina por vía intravenosa siguiendo las indicaciones del fabricante, a
dosis de 0,1 mg/kg una vez cada tres semanas.

Si la dosis de 18 MUI tres veces por semana no es bien tolerada, puede reducirse a 9 MUI,
tres veces por semana.

La duración mínima del tratamiento es de tres meses, hasta un máximo de 12 ó hasta la
progresión de la enfermedad. Los pacientes que alcancen una respuesta completa pueden
interrumpir el tratamiento tres meses después de establecida la respuesta.

– MELANOMA MALIGNO RESECADO QUIRÚRGICAMENTE

El tratamiento adyuvante con una dosis baja de Roferon-A prolonga el intervalo libre de
enfermedad en pacientes sin afectación ganglionar ni metástasis a distancia tras la resección
del melanoma (profundidad del tumor >1,5 mm).

Posología recomendada
Roferon-A se administrará a una dosis de 3 MUI, tres veces por semana, por vía subcutánea, durante 18 meses, comenzando antes de que transcurran seis semanas a partir de la
cirugía. Si se desarrolla intolerancia, la dosis se reducirá a 1,5 MUI tres veces por semana.

4.3 Contraindicaciones

Roferon-A está contraindicado en los siguientes casos:

MINISTERIO
1) Hipersensibilidad conocida al interferón alfa-2a recombinante o a alguno de los
excipientes.

2) Pacientes con cardiopatía grave o historia de enfermedad cardíaca. Aunque no se ha
demostrado ningún efecto cardiotóxico directo, es probable que algunas de las
reacciones agudas transitorias que se asocian con la administración de Roferon-A
como, por ejemplo, fiebre o escalofríos puedan exacerbar una cardiopatía
preexistente.

3) Insuficiencia renal, insuficiencia hepática o disfunción mieloide graves.

4) Convulsiones y/o trastornos funcionales del sistema nervioso central no controlados
(ver apartado 4.4).

5) Hepatitis crónica con enfermedad hepática avanzada y descompensada o cirrosis
hepática.

6) Hepatitis crónica en pacientes que están recibiendo tratamiento o han sido tratados
recientemente con fármacos inmunosupresores.

7) Roferon-A solución inyectable contiene como excipiente alcohol bencílico que, en
raras ocasiones, se ha asociado con toxicidad potencialmente fatal y reacciones
anafilactoides en niños de hasta 3 años. Por tanto, Roferon-A solución inyectable
no debe utilizarse en niños prematuros, recién nacidos y niños pequeños. Roferon-
A solución contiene 10 mg/ml de alcohol bencílico.

Terapia en combinación con ribavirina: Lea también la Ficha Técnica de ribavirina si el
interferón alfa-2a va a administrarse en combinación en pacientes con hepatitis C crónica.

4.4 Advertencias y precauciones especiales de empleo

Roferon-A debe administrarse bajo la vigilancia de un médico especializado en el
tratamiento de la indicación correspondiente. La correcta aplicación del tratamiento y el
control de las posibles complicaciones requieren instalaciones diagnósticas y terapéuticas
adecuadas.

Debe informarse al paciente, no sólo sobre los beneficios de la medicación, sino también
acerca de los probables efectos secundarios.

Hipersensibilidad: Si hay alguna reacción de hipersensibilidad durante el tratamiento con
Roferon-A o en terapia de combinación con ribavirina el tratamiento debe ser
discontinuado y una terapia médica apropiada debe ser instituida inmediatamente. Por rash
transitorio no es necesario interrumpir el tratamiento.

En los pacientes trasplantados (p. ej., trasplante de riñón o de médula ósea), la acción
inmunoestimulante de los interferones puede reducir la eficacia de la inmunosupresión
terapéutica.

Fiebre/Infecciones: dado que la fiebre puede asociarse con el síndrome pseudo-gripal
observado habitualmente durante el tratamiento con interferón, se deben excluir otras
causas de fiebre persistente, en particular infecciones de tipo grave (bacterianas, víricas,
fúngicas) especialmente en pacientes con neutropenia. Se han notificado infecciones graves
(bacterianas, víricas, fúngicas) durante el tratamiento con interferones alfa incluyendo
Roferon-A. Se debe iniciar inmediatamente un tratamiento anti-infeccioso adecuado y se
debe considerar la interrupción del tratamiento.

Alteraciones psiquiátricas: Los pacientes tratados con interferones, incluido Roferon-A,
pueden desarrollar reacciones adversas psiquiátricas graves. Tanto en pacientes con
enfermedad psiquiátrica previa como sin ella, puede aparecer depresión, ideas suicidas,
intento de suicidio y suicidio. El médico debe examinar periódicamente a todos los
pacientes tratados con Roferon-A para detectar indicios de depresión. Asimismo, antes de
iniciar el tratamiento, se debe informar a los pacientes sobre la posibilidad de desarrollar
una depresión, y sobre la necesidad de que comuniquen cualquier signo o síntoma de
depresión inmediatamente. En tales casos, se debe considerar la intervención psiquiátrica
y/o la interrupción del tratamiento.

Alteraciones oculares: Al igual que con otros interferones, después del tratamiento con
Roferon-A se han comunicado retinopatías, incluyendo hemorragias retinales, manchas
algodonosas en la retina, papiledema, trombosis arterial o venosa de la retina, neuropatía
óptica, que pueden resultar en pérdida de la visión. Cualquier paciente que comunique una
disminución ó pérdida de visión debería ser sometido a un examen ocular. En pacientes con
diabetes mellitus o hipertensión se recomienda un examen oftalmológico antes de iniciar el
tratamiento con Roferon-A en monoterapia o en combinación con ribavirina, debido a que
estos efectos oculares pueden aparecer en conjunción con otros estadios de otras
enfermedades. Roferon-A en monoterapia o en combinación con ribavirina deberá
discontinuarse en pacientes que desarrollen nuevas alteraciones oculares o empeoren las ya
existentes.

Trastornos endocrinos: De forma poco frecuente se ha observado hiperglucemia en
pacientes tratados con Roferon-A. Se recomienda un control y seguimiento de glucosa en
sangre en los pacientes que desarrollan síntomas de hiperglucemia. Puede ser necesario un
ajuste del régimen antidiabético en aquellos pacientes con diabetes mellitus.

En caso de insuficiencia renal, insuficiencia hepática o disfunción mieloide leves o
moderadas, es necesaria una estricta vigilancia de estas funciones.

Función hepática: En raras ocasiones se ha atribuido al interferón-alfa la exacerbación de
enfermedad autoinmune subyacente en pacientes con hepatitis. Por ello, se recomienda
precaución cuando se trate a pacientes con antecedentes de enfermedad autoinmune. En
caso de producirse un deterioro de la función hepática en estos pacientes se deberá
considerar la determinación de anticuerpos autoinmunes. Si es necesario, se suspenderá el
tratamiento.

Depresión de la médula ósea: Se tendrá sumo cuidado al administrar Roferon-A a pacientes
con mielosupresión grave, ya que este fármaco inhibe la actividad de la médula ósea,
provocando una reducción del número de leucocitos, especialmente granulocitos, del
recuento plaquetario y, con menor frecuencia, de la concentración de hemoglobina, lo cual
puede elevar el riesgo de hemorragia o infección. Es importante vigilar estrechamente estos
efectos en los pacientes y realizar, a intervalos regulares, hemogramas completos antes y
durante el tratamiento con Roferon-A.

Trastornos autoinmunes : Se ha descrito la aparición de diversos autoanticuerpos durante el
tratamiento con interferones alfa. Las manifestaciones clínicas de enfermedad autoinmune
durante el tratamiento con interferón son más frecuentes en los pacientes con
predisposición a los trastornos autoinmunes. En pacientes con enfermedad autoinmune,
subyacente o documentada, se recomienda la monitorización de los síntomas relacionados
con este trastorno así como la determinación de autoanticuerpos y niveles de TSH.

No se recomienda utilizar Roferon-A en los niños, ya que no se han determinado su
seguridad y eficacia en este grupo de población.

No se ha demostrado la eficacia en pacientes con hepatitis crónica B o C sometidos a
hemodiálisis o que padecen hemofilia o infección por el virus de la inmunodeficiencia
humana.

Este producto contiene menos de 1 mmol de sodio (23 mg) por 0,5 ml, es decir,
esencialmente «libre de sodio»

Terapia en combinación con ribavirina: Lea también la Ficha Técnica de ribavirina si el
interferón alfa-2a va a administrarse en combinación en pacientes con hepatitis C crónica.

Los pacientes coinfectados con VIH y que están en tratamiento con tratamiento
antirretroviral de gran actividad (TARGA) pueden presentar un aumento de riesgo de
desarrollar acidosis láctica. Por ello se deberá tener precaución cuando se añada Roferon-A y
ribavirina al tratamiento con TARGA (ver Ficha Técnica de ribavirina).

Los pacientes coinfectados con cirrosis avanzada y en tratamiento con TARGA también
pueden presentar un aumento de riesgo de descompensación hepática y muerte. En este
subgrupo de pacientes, el tratamiento adicional con interferón alfa sólo o en combinación
con ribavirina puede aumentar este riesgo.

4.5 Interacción con con otros medicamentos y otras formas de interacción

Dado que los interferones alfa alteran el metabolismo celular, existe la posibilidad de que
Roferon-A modifique la actividad de otros fármacos. En un pequeño estudio se ha
demostrado que Roferon-A afecta a sistemas enzimáticos microsómicos específicos, pero
se ignora aún la importancia clínica de este hallazgo.

Los interferones alfa pueden influir sobre el proceso metabólico de la oxidación. Este
hecho debe tenerse en cuenta antes de prescribir un tratamiento concomitante con fármacos
que se metabolizan por esta vía. No existe aún, sin embargo, información específica al
respecto.

Roferon-A puede reducir el aclaramiento de teofilina.

Roferon-A puede afectar a las funciones del sistema nervioso central, por lo que es posible
una interacción si se administran simultáneamente psicofármacos. Los interferones pueden
potenciar los efectos neurotóxicos, hematotóxicos o cardiotóxicos de con otros medicamentos
administrados previa o simultáneamente.

Terapia en combinación con ribavirina: Lea también la Ficha Técnica de ribavirina si el
interferón alfa-2a va a administrarse en combinación en pacientes con hepatitis C crónica.

4.6 Embarazo y lactancia

MINISTERIO
Los pacientes de ambos sexos que reciban Roferon-A deberán utilizar un método
anticonceptivo eficaz.
No existe información suficiente sobre el uso de Roferon-A en mujeres embarazadas.
Con dosis muy superiores a las clínicamente recomendadas, se ha observado un efecto
abortivo en monas Rhesus que habían recibido el fármaco durante la primera mitad del
embarazo (ver apartado 5.3).
Aunque la experimentación animal no ha revelado indicios de que Roferon-A sea
teratógeno, no puede excluirse daño fetal si se utiliza durante la gestación. Durante el
embarazo, Roferon-A sólo se administrará si el beneficio para la madre justifica el riesgo
potencial para el feto.

Se ignora si el preparado pasa a la leche materna. Por tanto, la decisión sobre la
conveniencia de interrumpir la lactancia o suspender la medicación habrá de tener en
cuenta la importancia terapéutica del fármaco para la madre.

Terapia en combinación con ribavirina: Lea también la Ficha Técnica de ribavirina si el
interferón alfa-2a va a administrarse en combinación en pacientes con hepatitis C crónica.

4.7 Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas

Roferon-A puede afectar a la velocidad de los reflejos y dificultar así la ejecución de ciertos
trabajos, como la conducción de vehículos y el manejo de maquinaria. Este efecto depende
de la dosis, la pauta posológica y la sensibilidad individual del paciente.

4.8 Reacciones adversas

Terapia en combinación con ribavirina: Lea también la Ficha Técnica de ribavirina si el
interferón alfa-2a va a administrarse en combinación en pacientes con hepatitis C crónica.

Los datos sobre reacciones adversas que se indican a continuación se basan en la
información procedente del tratamiento de pacientes oncológicos con una amplia variedad
de procesos malignos, a menudo refractarios a una terapia anterior y en fase avanzada de la
enfermedad, así como de pacientes con hepatitis B y C crónica.

Aproximadamente dos tercios de los pacientes oncológicos experimentaron anorexia y la
mitad tuvieron, náuseas. Se han observado alteraciones cardiovasculares y pulmonares en
aproximadamente una quinta parte de los pacientes oncológicos, consistentes en episodios
transitorios de hipotensión, hipertensión, edema, cianosis, arritmias, palpitaciones y dolor
torácico. La mayoría de los pacientes oncológicos recibieron dosis significativamente
superiores a las ahora recomendadas. Esto explica probablemente la mayor frecuencia y
gravedad de reacciones adversas observadas en este grupo de pacientes en comparación con
los pacientes con hepatitis B. En este último grupo, las reacciones adversas han sido
transitorias por lo general; al cabo de 1 ó 2 semanas de finalizado el tratamiento se
restablece la situación basal de los pacientes. En los pacientes con hepatitis B son poco
frecuentes las reacciones adversas de tipo cardiovascular. En los pacientes con hepatitis B
el cambio de las transaminasas generalmente fue indicativo de una mejoría de la situación
clínica del paciente.

La mayoría de los pacientes experimentaron síntomas de tipo gripal como astenia, fiebre,
escalofríos, anorexia, mialgias, cefaleas, artralgias, y sudoración. La administración
simultanea de paracetamol permite normalmente aliviar o eliminar estos efectos
secundarios agudos que tienden a disminuir con la terapia continuada o modificando la
dosis. La continuación del tratamiento puede ocasionar letargia, astenia y debilidad.

Infección e infestación:
Raras: neumonía y herpes simples (incluyendo exacerbación del herpes labial)

Trastornos de la sangre y del sistema linfático:
Muy frecuentes: leucopenia
Frecuentes: trombocitopenia, anemia
Raras: agranulocitosis, anemia hemolítica
Muy raras: púrpura trombocitopénica idiopática

En los pacientes con mielosupresión, la trombocitopenia y la disminución de hemoglobina
han sido más frecuentes. Por lo general, las alteraciones hematológicas graves se
normalizaron, hasta alcanzar los niveles previos al tratamiento, entre siete y diez días
después de interrumpido el tratamiento con Roferon-A.

En raras ocasiones se ha asociado pancitopenia y muy raramente se ha comunicado anemia
aplásica, con el uso de interferones alfa incluido Roferon-A, solo o en combinación con
ribavirina.

Trastornos del sistema inmunitario:
Raras: alteraciones autoinmunes, reacciones de hipersensibilidad aguda (p.e. urticaria,
angioedema, broncoespasmo y anafilaxis)
Muy raras: sarcoidosis

Trastornos endocrinos:
Raras: hipertiroidismo, hipotiroidismo, alteración tiroidea

Trastornos del metabolismo y de la nutrición:
Muy frecuentes: anorexia, nauseas, hipocalcemia asintomática
Poco frecuentes: descompensación electrolítica, deshidratación
Raras: hiperglucemia
Muy raras: diabetes mellitus, hipertrigliceridemia.

Trastornos psiquiátricos:
Poco frecuentes: depresión, ansiedad, cambios de humor, estados de confusión,
comportamiento anormal, nerviosismo, pérdida de memoria, alteraciones del sueño
Raras: suicidio, intentos de suicidios e ideas de suicidio

Trastornos del sistema nervioso:
Muy frecuentes: cefaleas
Poco frecuentes: neuropatía, mareos, somnolencia, disgeusia, parestesia, hipoestesia,
temblores
Raras: coma, accidentes cerebrovasculares, convulsiones, disfunción eréctil transitoria

Trastornos oculares:
Poco frecuentes: conjuntivitis, alteraciones visuales
Raras: retinopatía isquémica
Muy raras: neuropatía óptica, trombosis arterial de la retina, trombosis venosa de la retina,
retinopatía, hemorragia retinal, papiloedema, exudado retiniano.

Trastornos del oído y del laberinto:
Poco frecuente: vértigo

Trastornos cardíacos:
Poco frecuentes: arritmias, incluyendo bloqueo auriculoventricular y palpitaciones
Raras: parada cardiorrespiratoria, infarto de miocardio, fallo cardiaco congestivo, edema
pulmonar, cianosis

Trastornos vasculares:
Poco frecuentes: hipertensión, hipotensión
Raras: vasculitis

Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos:
Raras: disnea, tos

Trastornos gastrointestinales:
Muy frecuentes: diarrea
Frecuentes: nauseas/vómitos
Poco frecuentes: dolor abdominal, boca seca
Raras: hipermotilidad intestinal, estreñimiento, dispepsia, flatulencia, pancreatitis
Muy raras: reactivación de la úlcera péptica, hemorragia digestiva sin amenaza para la vida

Trastornos hepatobiliares:
Raras: fallo hepático, hepatitis, alteración hepática

Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo:
Muy frecuentes: alopecia (reversible después de discontinuar el tratamiento; el aumento de
la pérdida de pelo puede continuar varias semanas tras la finalización del tratamiento),
aumento de sudación.
Poco frecuentes: exacerbación o estimulación de psoriasis, prurito
Raras: sarpullido, sequedad de piel, epistaxis, sequedad de mucosas, rinorrea

Trastornos musculoesquéleticos y del tejido conectivo:
Muy frecuentes:mialgia, artralgia
Raras: lupus eritematoso sistémico, artritis

Trastornos renales y urinarios:
Poco frecuentes: proteinuria y aumento del recuento celular en orina
Raras: fallo renal agudo (principalmente en pacientes cancerosos con alteración renal), fallo
renal

Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración
Muy frecuentes: síntomas de tipo gripal, fatiga, fiebre, temblor, disminución del apetito
Poco frecuentes: dolor torácico, edema
Muy raras: necrosis en el lugar de la inyección, reacción en el lugar de la inyección

Exploraciones complementarias:
Poco frecuentes: aumento de la ALT, aumento de la fosfatasa alcalina y de las
transaminasas en sangre, pérdida de peso.
Raras: aumento de la HDL en sangre, aumento de la bilirrubina en sangre, aumento de la
creatinina en sangre, aumento del ácido úrico en sangre, aumento de la urea en sangre.

En algunos pacientes pueden formarse anticuerpos neutralizantes anti-proteínas. En algunas
enfermedades (cáncer, lupus eritematoso diseminado, herpes zoster) pueden aparecer
espontáneamente anticuerpos frente al interferón leucocitario humano en pacientes que no
han recibido nunca interferón exógeno. El significado clínico del desarrollo de anticuerpos
no ha sido totalmente aclarado.

En ensayos clínicos realizados con Roferon-A liofilizado almacenado a 25ºC, se detectaron
anticuerpos neutralizantes de Roferon-A en aproximadamente una quinta parte de los
pacientes. En los pacientes con hepatitis C que desarrollan anticuerpos neutralizantes se
observa una tendencia a la desaparición de la respuesta alcanzada durante el tratamiento,
desaparición que es más precoz que en los enfermos sin anticuerpos. Hasta la fecha, no se
ha observado ninguna otra secuela de la presencia de los anticuerpos contra Roferon-A. El
significado clínico del desarrollo de anticuerpos no ha sido totalmente aclarado.

De los ensayos clínicos efectuados con Roferon-A liofilizado o Roferon-A solución
inyectable almacenado a 4ºC, no existen aún datos sobre el desarrollo de anticuerpos
neutralizantes. En un modelo murino se ha observado que la inmunogenicidad relativa de
Roferon-A liofilizado aumenta con el tiempo de almacenamiento a 25ºC, pero no a 4ºC,
como se recomienda en la actualidad.

4.9 Sobredosis

No se han notificado casos de sobredosis, pero la administración repetida de dosis elevadas
de interferón puede producir letargia profunda, astenia, postración y coma. Es aconsejable
hospitalizar a estos pacientes para mantenerlos en observación y aplicar las medidas de
apoyo necesarias.

Los pacientes que experimentan reacciones graves con Roferon-A se recuperan
normalmente a los pocos días de suspendido el tratamiento, con ayuda de las medidas de
apoyo necesarias. En los ensayos clínicos se ha descrito coma en el 0,4% de los pacientes
con cáncer.

5. PROPIEDADES FARMACOLÓGICAS DE ESTE MEDICAMENTO


5.1 Propiedades farmacodinámicas:

Grupo farmacoterapéutico: Citokinas e inmunomoduladores, Interferones Código ATC
L03AB04

Roferon-A, que ha demostrado poseer muchas de las propiedades de las llamadas
preparaciones de interferón alfa humano natural, ejerce su acción antivírica induciendo en
las células un estado de resistencia a las infecciones víricas y modulando la rama efectora
del sistema inmunitario para neutralizar los virus o eliminar las células infectadas por ellos.
Todavía se desconoce el mecanismo básico de la acción antitumoral de Roferon-A. No
obstante, se han descrito diversas modificaciones en células tumorales humanas tratadas
con Roferon-A: las células HT 29 muestran una reducción importante de ADN, de ARN y
de la síntesis proteica. Se ha demostrado que Roferon-A ejerce una actividad
antiproliferativa in vitro frente a diversos tumores humanos, y que inhibe el crecimiento de
algunos heteroinjertos tumorales humanos en ratones atímicos. La sensibilidad a Roferon-A
de un número limitado de líneas celulares tumorales humanas desarrolladas in vivo se ha
ensayado en ratones atímicos inmunodeprimidos. Asimismo, se ha estudiado la actividad
antiproliferativa de Roferon-A in vivo en el carcinoma mucoide de mama, en el
adenocarcinoma de ciego, y en los carcinomas de colon y próstata. El grado de actividad
antiproliferativa es variable.

A diferencia de otras proteínas humanas, muchos de los efectos del interferón alfa-2a
quedan parcial o totalmente suprimidos cuando se ensaya en otras especies animales. Sin
embargo, en monos Rhesus previamente tratados con interferón alfa-2a se ha comprobado
una actividad significativa contra el virus de la vaccinia.

Ensayos clínicos:

Tricoleucemia
Se ha demostrado la eficacia terapéutica de Roferon-A en el tratamiento de la tricoleucemia
en un amplio ensayo con 218 pacientes, de los cuales 174 fueron evaluables para demostrar
eficacia tras 16-24 semanas de terapia. Se determinó respuesta en el 88% de los pacientes
(33% respuestas completas, 55% respuestas parciales).

Sarcoma de Kaposi asociado al SIDA
Se ha evaluado la eficacia de Roferon-A en el tratamiento del sarcoma de Kaposi en 364
pacientes que recibieron entre 3 a 54 MUI por día. Los índices de respuestas objetivas
fueron dosis-dependientes, con rangos entre el 14% y el 50%. La dosis diaria que produjo
el mejor beneficio terapeútico general fue de 36 MUI (13,3% de respuestas completas,
12,2% respuestas parciales). Los valores basales altos de linfocitos CD4 fue un factor
pronóstico favorable de respuesta. Un 46% de los pacientes con un recuento de CD4
>400/mm³ respondieron a Roferon-A. La respuesta a la terapia con Roferon-A fue el factor
pronóstico más importante de supervivencia.

Leucemia Mieloide Crónica (LMC)
La eficacia de Roferon-A se ha evaluado en 226 pacientes con LMC en fase crónica
comparándose con 109 pacientes que recibieron quimioterapia (hidroxiurea o busulfan).
Ambos grupos tenían características favorables al diagnóstico (menos de 10% de blastos en
sangre) y el tratamiento con interferón se inició dentro de los 6 meses siguientes al
diagnóstico. En el tratamiento de pacientes con LMC en fase crónica, se obtuvo la misma
proporción de pacientes con respuesta hematológica (85-90%) que la conseguida con el
tratamiento con regímenes estandar de quimioterápicos. Además, se obtuvo un 8% de
respuesta citogenética completa y 38% de respuesta citogenéticas parciales en pacientes
tratados con Roferon-A versus un 9% de respuesta citogenética parcial con quimioterapia.
El tiempo hasta progresión desde la fase crónica de leucemia hasta fase acelerada o blástica
fue superior en el grupo con Roferon-A (69 meses) que en el grupo con quimioterapia
convencional (46 meses) (p<0,001), así como la mediana de supervivencia global (72,8 meses versus 54,5 meses, p=0,002).

Linfoma Cutáneo de Células T (LCCT)
Se ha evaluado la eficacia de Roferon-A en 169 pacientes con LCCT, la mayoría de los
cuales (78%) eran resistentes, o habían recaído, a la terapia estandar. Entre los 85 pacientes
evaluables, la respuesta global al tratamiento fue del 58% (20% de respuestas completas,
38% respuestas parciales). Los pacientes en todos los estadios de la enfermedad
respondieron a la terapia. La duración media de la respuesta completa desde el comienzo
del tratamiento fue de 22 meses, manteniéndose en remisión el 94% de las respuestas
completas a los 9 meses.

Hepatitis B Crónica
Se ha evaluado la eficacia de Roferon-A en el tratamiento de hepatitis crónica B en ensayos
que incluyeron alrededor de 900 pacientes. En el estudio pivotal controlado se aleatorizó
238 pacientes en cuatro grupos: pacientes que recibieron 2,5 MUI/m², 5,0 MUI/m², 10
MUI/m² de Roferon-A tres veces por semana o sin tratamiento. La duración del tratamiento
fue 12-24 semanas dependiendo de la respuesta, es decir, aclaramiento sérico del antígeno
E de la hepatitis B (HbeAg) y ADN del VHB. Se realizó un seguimiento de los pacientes
hasta 12 meses tras finalizar el tratamiento. Hubo una diferencia estadísticamente
significativa en la respuesta sostenida (aclaramiento del antígeno E de la hepatitis B
(HbeAg) y del ADN viral de la hepatitis B (ADN del VHB)) entre los pacientes tratados y
no tratados (37% versus 13%). Las diferencias de respuesta entre los distintos grupos de
dosis no fue estadísticamente significativa (33%, 34% y 43% para los grupos tratados con
2,5, 5,0 y 10 MUI/m²). Las respuestas serológicas y virológicas estuvieron asociadas a una
marcada mejora histológica del hígado tras 12 meses de seguimiento sin tratamiento.

Hepatitis C Crónica
Se ha evaluado la eficacia de Roferon-A en el tratamiento de la hepatitis C crónica en 1701
pacientes, con 130 sin tratamiento o controles tratados con placebo. A las dosis
recomendadas, Roferon-A induce respuesta bioquímica completa hasta en un 85% de los
pacientes con índices de respuesta mantenida entre el 11 al 44% por al menos 6 meses tras
el tratamiento, las cuales dependieron de las características de la enfermedad antes del
tratamiento, de la dosis de IFN y la duración del tratamiento. La respuesta bioquímica a
Roferon-A se asoció con una mejora significativa de la enfermedad hepática según se
demostró mediante la evaluación de biopsias hepáticas pre- y post-tratamiento. En aquellos
pacientes que tuvieron respuesta sostenida a los 3-6 meses de terapia, se observó que dicha
respuesta se mantuvo hasta 4 años.

La eficacia terapéutica de interferón alfa-2a en monoterapia y en combinación con
ribavirina se ha comparado en un ensayo clínico aleatorizado y doble ciego en pacientes
naïve (previamente no tratados) y en pacientes con recidiva de hepatitis C crónica
virológica, bioquímica e histológicamente documentada. Se ha demostrado respuesta
bioquímica y virológica sostenida así como una mejoría histológica a los 6 meses tras
finalizar el tratamiento.

En pacientes con recidiva, se observó un incremento estadísticamente significativo de 10
veces (del 4% al 43%; p<0,01) en la respuesta virológica y bioquímica. El perfil favorable de la terapia en combinación se mantuvo asimismo cuando se estratificó la respuesta según el genotipo del VHC o la carga viral basal. Aunque el porcentaje de pacientes con genotipo-1 del VHC que alcanzaron respuesta sostenida fue menor que en la población general (aprox. 30% versus 0% en el brazo con monoterapia) el beneficio relativo de la combinación de ribavirina con interferón alfa-2a es particularmente relevante en este grupo de pacientes. Además de esto, la mejoría histológica favorece la terapia en combinación.

En un pequeño estudio realizado en pacientes previamente no tratados (naïve) se
obtuvieron resultados favorables que apoyan el empleo de interferón alfa-2a (3 MUI tres
veces por semana) con ribavirina

Para más información sobre propiedades farmacodinámicas, consulte por favor la Ficha
Técnica de ribavirina.

Linfoma No-Hodgkin folicular
Se ha evaluado la eficacia de Roferon-A en combinación con quimioterapia citotóxica
(régimen tipo CHOP con ciclofosfamida, vincristina, prednisona y doxorrubicina) en 122
pacientes con linfoma no-Hodgkin de bajo o intermedio grado de agresividad y se comparó
con 127 controles los cuales recibieron el mismo régimen de quimioterapia. Los dos
regímenes produjeron respuestas objetivas comparables, pero el régimen que incluyó
Roferon-A tuvo un efecto superior en la prolongación del tiempo hasta fallo al tratamiento
(p<0,001) y sobre la duración de la respuesta completa (p<0,003).

Carcinoma de Células Renales
La eficacia de Roferon-A, administrado en combinación con vinblastina, se comparó con
vinblastina sola. La combinación de Roferon-A más vinblastina es superior a vinblastina
sola en el tratamiento de pacientes con carcinoma de células renales localmente avanzado o
metastático. La mediana de supervivencia fue de 67,8 semanas en los 79 pacientes a los que
se les administró Roferon-A más vinblastina y de 37,8 semanas en los 81 pacientes tratados
con vinblastina (p=0,0049). Las respuestas globales fueron del 16,5% en pacientes tratados
con Roferon-A más vinblastina y del 2,5% en los pacientes tratados con vinblastina sola
(p=0,0025).

Melanoma Maligno resecado quirúrgicamente
La eficacia de Roferon-A en pacientes con melanoma cutáneo primario de más de 1,5 mm
de ancho sin metástasis ganglionares clínicamente detectables se evaluó en un amplio
estudio aleatorizado que incluyó 253 pacientes tratados con Roferon-A a una dosis de 3
MUI tres veces por semana durante 18 meses, comparándose con 246 controles sin
tratamiento. Tras una mediana de seguimiento de 4,4 años, se demostró un aumento
significativo del intervalo libre de recidiva (p=0,035) pero sin diferencia estadísticamente
significativa en la supervivencia global (p=0,059) en los pacientes tratados con Roferon-A
comparados con los controles. El efecto general del tratamiento fue una reducción del 25%
del riesgo de recidiva.

5.2 Propiedades farmacocinéticas

Las concentraciones séricas de interferón alfa-2a presentan amplias variaciones
intraindividuales, tanto en voluntarios sanos como en pacientes con cáncer diseminado. La
farmacocinética de Roferon-A en animales (mono, perro y ratón) es similar a la observada
en el ser humano. En el hombre, la farmacocinética de Roferon-A es lineal entre dosis de 3
a 198 MUI. Tras una perfusión intravenosa de 36 MUI administrada a voluntarios sanos, la
semivida de eliminación del interferón alfa-2a fue de 3,7-8,5 horas (media: 5,1 horas), el
volumen de distribución en equilibrio fue de 0,223-0,748 l/kg (media: 0,4 l/kg) y el
aclaramiento total fue de 2,14-3,62 ml/min/kg (media: 2,79 ml/min/kg). Tras la administra-
ción intramuscular de 36 MUI, las concentraciones séricas máximas oscilaron entre 1.500 y
2.580 pg/ml (media: 2.020 pg/ml), con un tiempo medio hasta la concentración máxima
(Tmáx) de 3,8 horas. Tras la administración subcutánea de 36 MUI, las concentraciones
séricas máximas variaron entre 1.250 y 2.320 pg/ml (media: 1.730 pg/ml), con un Tmáx
medio de 7,3 horas.

La fracción aparente absorbida de la dosis tras la inyección intramuscular o subcutánea es
superior al 80%.
La farmacocinética del interferón alfa-2a tras dosis única intramuscular en pacientes con
cáncer diseminado y hepatitis B crónica es similar a la observada en voluntarios sanos.
Dosis únicas de hasta 198 MUI, produjeron un aumento en las concentraciones séricas
proporcional a las dosis. En tratamientos crónicos de hasta 28 días no se han comprobado
variaciones en la distribución ni en la eliminación del interferón alfa-2a con ninguna de las
pautas siguientes: 0,5-36 MUI dos veces al día, 1-54 MUI una vez al día y 1-136 MUI tres
veces por semana. El Roferon-A se elimina principalmente por vía renal. La excreción
biliar y el metabolismo hepático se consideran vías secundarias de eliminación.

En algunos pacientes con cáncer diseminado, la administración intramuscular de Roferon-
A, una o varias veces al día por espacio de hasta 28 días, produjo concentraciones
plasmáticas máximas de dos a cuatro veces mayores que las registradas con dosis únicas.
No obstante, la administración repetida no modifica los parámetros de distribución ni de
eliminación en las diversas pautas posológicas estudiadas.

Para más información sobre propiedades farmacocinéticas, consulte por favor la Ficha
Técnica de ribavirina.

5.3 Datos preclínicos sobre seguridad

Dado que la acción del interferón humano es específica para la especie humana, los
estudios toxicológicos con Roferon-A han sido limitados. La toxicidad aguda de Roferon-
A por vía parenteral se ha estudiado en ratones, ratas, conejos y hurones con dosis de hasta
30 MUI/kg por vía intravenosa y 500 MUI/kg por vía intramuscular. No se han registrado
muertes relacionadas con Roferon-A en ninguna de las especies animales a las que se
administró por una u otra vía. Con dosis muy superiores a las clínicamente recomendadas,
no se han observado reacciones adversas importantes, excepto un efecto abortivo en monas
Rhesus que habían recibido el preparado en la primera mitad de la gestación, así como
irregularidades transitorias de la menstruación, incluida la prolongación del período
menstrual, en monas no preñadas. La relevancia de estos hallazgos no ha sido establecida
en el ser humano.

No se han detectado experimentalmente efectos mutagénicos de Roferon-A.

Para más información sobre datos preclínicos sobre seguridad, consulte por favor la Ficha
Técnica de ribavirina.

6. DATOS FARMACÉUTICOS


6.1 Lista de excipientes

Acetato de amonio
Cloruro de sodio
Alcohol bencílico
Polisorbato 80
Ácido acético glacial
Solución de hidróxido de sodio
Agua para inyección

MINISTERIO
6.2 Incompatibilidades

No aplicable.

6.3 Periodo de validez.

2 años.

6.4 Precauciones especiales de conservación

Las jeringas precargadas deben conservarse a 2-8º C. No se deben congelar. Mantener el
recipiente en el cartonaje exterior.

6.5 Naturaleza y contenido del envase

Cilindro de la jeringa de 1 ml (vidrio borosilicatado), pistón del émbolo de caucho butilado
laminado con PTFE (fluororesina D-3), cápsula de la cánula de caucho butilado laminado
con ETFE (fluororesina D), vástago del émbolo de poliolefina o polímero de vinilo, aguja
para inyección subcutánea fabricada con acero inoxidable, cono de la aguja de
polipropileno. Se puede suministrar torundas para inyección con el producto.

Cada jeringa precargada contiene 9 MUI de interferón alfa-2a en 0,5 ml de solución
inyectable lista para su uso.
Tamaños de envase: Envases con 1, 5, 6, 12 y 30. Puede que solamente estén
comercializados algunos tamaños de envase.

6.6 Precauciones especiales de eliminación y otras manipulaciones

Únicamente para uso monodosis.

La eliminación del medicamento no utilizado y de todos los materiales que hayan estado en
contacto con él, se realizará de acuerdo con las normativas locales.

7. TITULAR DE LA AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


Roche Farma, S.A. c/ Eucalipto nº 33 28016 Madrid

8. NÚMERO DE AUTORIZACIÓN DE COMERCIALIZACIÓN


62.994

9. FECHA DE LA PRIMERA AUTORIZACIÓN/RENOVACIÓN DE LA
AUTORIZACIÓN


Fecha de la primera autorización: Abril 2000
Fecha de la última revalidación: 22 de julio de 2004

MINISTERIO
10. FECHA DE LA REVISIÓN DEL TEXTO

Fuente del texto: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AGEMED)

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