El síndrome purpúrico o también llamado púrpura a secas, es la aparición de decolaraciones de color rojo o púrpura en la piel que no desaparecen al aplicarle presión. Se debe al sangrado por debajo de la piel e incluye la presencia de petequias y equimosis. Generalmente está asociado a un trastorno de la hemostasia primaria, teniendo como causa subyacente una gran variedad de patologías. Dentro de las infecciosas, destacan el tifus y la meningococcemia.
Índice
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Tipos (Clasificación)
Dentro de los mecanismos fisiopatológicos del síndrome purpúrico, las causas subyacentes se pueden dividir en:
- Trombocitopenia:
- PTP
- Púrpura trombocitopénica secundaria
- Púrpura post-transfusional
- Con recuento plaquetario normal (anormalidades en la función plaquetaria):
- Congénitas: Síndrome de Bernard-Soulier y Enfermedad de Glanzmann
- Adquiridas: macroglobulinemia de Waldenstrom, Síndrome urémico y Síndromes mieloproliferativos
- Alteraciones vasculares:
- Vasculitis como por ejemplo Púrpura de Schönlein-Henoch
- Daño vascular
- Estados de hipertensión
- Alteración en la coagulación:
- CID
- Otros:
- Escorbuto
- Meningococcemia
Diagnosis
El diagnóstico es principalmente clínico. El diagnóstico cobra real importancia en el momento de encontrar la causa subyacente del púrpura. Dentro de los exámenes utilizados destacan:
- Hemograma con recuento plaquetario
- Pruebas de hemostasia primaria
- Pruebas inmunológicas
Tratamiento y cura
El tratamiento se basa principalmente en tratar la causa subyacente. La reposición plaquetaria sólo está indicada en recuentos inferiores a 10.000, o en aquellos pacientes que vayan a ser sometidos a algún procedimiento quirúrgico con recuentos inferiores a 50.000.
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