La tormenta financiera sobre el sur de Europa está saliendo cara a Roche. Según su memoria, el laboratorio, que acumula facturas pendientes de cobro en Grecia por € 7.500 millones, es el principal proveedor de varios sistemas sanitarios europeos.
En una entrevista concedida a The Wall Street Journal, el director general de Roche, Severin Schwan, aseguró que su empresa ya no entrega a los hospitales griegos medicamentos oncológicos y contra otras enfermedades.
Roche ha recurrido a planes de pago, cobro de intereses por retraso, acciones legales e incluso en algunos hospitales de Grecia solo entrega el pedido si se le paga contra entrega.
Roche es un gigante dentro de los gigantes del mundo farmacéutico. La compañía, con sede en Suiza, es la Nº3 del sector por ingresos, solo por detrás de Pfizer y Johnson & Johnson, según la lista Global 500 de la revista Fortune. En el primer semestre del año sus ventas alcanzaron los 21.700 millones de francos suizos (€ 18.000 millones).
La firma posee patentes de fármacos superventas como el Tamiflu.
En su informe sobre el 1er. semestre de 2011, la compañía ya advierte de que las medidas contra el déficit fiscal en todo el mundo afectan a su cuenta de resultados. "El impacto combinado de las reformas sanitarias en USA, las medidas de austeridad de la Unión Europea y las bajadas de precios en Japón redujeron las ventas" en € 180 millones. Para el 2do. semestre del año la previsión de recorte por estas medidas baja hasta los € 82 millones. La compañía posee fármacos contra el linfoma (el Rituximab), contra el cáncer de mama (Herceptin), el de pulmón (Tarceva), para tratar la degeneración macular (Lucentis).
En noviembre, Roche anunció 4.800 despidos en 2 años en el mundo y el cierre de su centro en Barcelona.
Ahora, Roche agregó que se plantea tomar de restricción no solo contra Grecia sino contra otros países como España.
En esos casos, los pacientes tienen que comprar el tratamiento antitumoral en la farmacia y pagarlo de su bolsillo.
Roche España informó en un comunicado que la empresa afirma que "al igual que sucede en otros países, la situación de crisis y deuda en España es significativa y, en el caso de algunas comunidades autónomas se encuentra al límite".
La compañía destaca que la mayoría de sus operaciones se centran en los hospitales, por lo que es "especialmente vulnerable a la morosidad" de las administraciones y por eso "su impacto en la compañía es más grave y más rápida que para otros laboratorios".
A 31 de marzo, la deuda de los hospitales públicos españoles con el sector ascendía a € 5.191 millones pero ya ha superado los € 5.400 millones, según la cámara gremial empresaria del sector, Farmaindustria.
La demora media en el pago es ya de 1 año y dos meses.
Hay comunidades, como Castilla y León, que pagan con casi 2 años de retraso de media.
Roche destaca que "determinados hospitales de Castilla y León" acumulan "retrasos superiores a los 900 días", casi dos años y medio, mientras que en Andalucía, Valencia y Castilla-La Mancha el periodo medio de pago supera los 600 días.
Roche insiste en que esto "supera ampliamente los plazos de demora en el pago que marca la ley" y que a pesar de ello lleva meses negociando con las comunidades para evitar el desabastecimiento.
No obstante, Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, intentó no profundizar la comparación con Grecia: "En España hay problemas porque las empresas farmacéuticas están financiando el déficit de las comunidades y hay una gran deuda. Pero está reconocida, contabilizada y se va a cobrar. El problema es que quien ha prestado a Grecia ya se arriesga a no ver el dinero".
"Hay un problema y el pago del sistema sanitario debería ser prioritario, porque además así lo piden los ciudadanos, pero no hay riesgo de desabastecimiento", añade Arnés.
Una portavoz del Ministerio de Sanidad coincidió en distanciarse de Grecia: "La situación de los proveedores no tiene nada que ver. Ni contemplamos que ocurra algo parecido a lo de Grecia y hay incluso garantías legales para recibir el tratamiento. El sistema sanitario es sostenible".
Fuentes del sector explican que hace 1 año Roche amagó con dejar de suministrar sus fármacos a centros públicos de Cantabria -una de las comunidades con más deuda con el sector farmacéutico- por falta de pago, pero que finalmente se alcanzó un acuerdo con la Consejería de Sanidad.
La situación en España es tensa, pero en Grecia ya ha estallado.
El hospital Evangelismos, de Atenas, a 10 minutos del Parlamento, ya casi no recibe medicamentos en su Departamento de Oncología, según Yorgos Zaburakis, médico especializado ortopedia.
"Es cierto que a las empresas se les está haciendo muy difícil cobrar; en algunos casos llevan más de 1 año esperando. Yo tengo suerte porque en mi departamento, los medicamentos no son caros", aseguró el doctor Zaburakis .
Los portavoces del Ministerio de Sanidad griego no quieren hablar.
"No es la primera vez que Roche amenaza con dejar de prestar sus servicios a los hospitales griegos", según Marta Kaitanibi, experta en sanidad del periódico de centro-izquierda Ta Nea: "Dicen que no pueden entregar las medicinas, pero sí que dan pequeñas cantidades para los pacientes con necesidades más urgentes".
Además de Roche, otras empresas como la danesa Novo Nordisk cortó el suministro de ciertos tipos de insulina con el argumento de que Grecia había reducido los precios más de 25%.
En junio pasado, Leo Pharma se sumó a Novo y dejó de vender 2 de sus medicamentos (un anticoagulante y otro para la soriasis) en Grecia.
El Gobierno finalmente cedió y aceptó no rebajar tanto el precio.
La Asociación Helénica de Farmacéuticas calcula que los hospitales públicos han pagado tan solo 37% de los € 1.900 millones que gastaron en medicinas desde enero de 2010 a junio de 2011.
Kaitanibi replica que la mayor parte de la deuda del sector es de hace años, ya que el Gobierno está haciendo ahora un esfuerzo por pagar más rápido.
La deuda total que arrastran los hospitales con todos sus proveedores es algo más de € 7.500 millones.
"Hace 6 meses tuvimos un problema con la recepción de medicamentos, pero ahora no he notado nada", afirmó el cirujano Antonis Doumoulakis.
Según él, uno de los problemas del sistema es la corrupción del sistema público.
"Por eso el Gobierno quiere hacer un experimento con los tres mayores hospitales del país: que solo podamos elegir una marca para cada fármaco", explica.
En la 2da. mitad de 2010, Roche aceptó una oferta del Gobierno griego de saldar una deuda de € 400 millones con bonos del Estado, que fueron vendidos en su gran mayoría en la primera mitad de 2011.
"No tuvimos otra opción. Todas las empresas tuvimos que elegir entre bonos o nada. En Roche los vendimos inmediatamente", confesó Schwan a The Wall Street Journal.
La empresa tiene aún un paquete de bonos griegos por valor de € 30 millones.
El balance de ese intercambio de deuda farmacéutica por deuda soberana fue de unas ganancias de € 2,5 millones para Roche. Pero Schawn explicó que el negocio no puede seguir así: "Hay hospitales", añadió, "que no han pagado sus facturas en 4 años. Llega un punto en que un negocio deja de ser sostenible".
La empresa sí seguirá proveyendo a las farmacias, que han demostrado ser más fiables en los pagos.